“Ser de Alianza es dejar legado”: Íntimos y Eternos, la historia detrás de la presentación del libro aliancista más importante del siglo

Antes de que comenzaran los discursos, la historia ya estaba sentada en primera fila. Rodolfo Bazán, Juan de la Vega y Víctor Rostaing observaban en silencio cómo el auditorio José María Arguedas de la Feria Internacional del Libro se llenaba de camisetas blanquiazules y de hinchas de todas las edades. Minutos después se presentaría Íntimos y Eternos, el libro que reúne a los 125 futbolistas más representativos de Alianza Lima, pero el verdadero protagonista de la tarde fue otro: la memoria de un club que, a sus 125 años, sigue encontrando nuevas formas de contarse.

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No fue una ceremonia convencional. Tuvo el aire de un encuentro familiar. Entre aplausos aparecieron tres leyendas que representan distintas épocas del club: Rodolfo Bazán, Juan de la Vega y Víctor Rostaing. Su sola presencia bastó para que muchos se pusieran de pie. Eran la imagen viva de aquellos que hicieron grande al club.

En la mesa también estuvieron Alfredo Arosemena, administrador de Alianza Lima; Daniel San Román, editor del proyecto; y dos referentes contemporáneos del club: Waldir Sáenz, máximo goleador histórico de los íntimos, y Henry Quinteros. También hubo otro invitado de lujo: Luis Ramírez, campeón en 2017 con el elenco victoriano. Cada uno habló desde una perspectiva distinta, pero todos coincidieron en una idea: la historia de Alianza solo puede entenderse desde las personas que la construyeron.

“Ser de Alianza es dejar un legado”, resumió Daniel San Román, una frase que terminó convirtiéndose en el hilo conductor de toda la presentación. Porque Íntimos y Eternos no es únicamente un libro de perfiles. Es un ejercicio de memoria colectiva. Durante más de ocho meses, periodistas de El Comercio trabajaron junto con el club para reconstruir la vida de 125 futbolistas elegidos por la institución, rescatar fotografías inéditas y recuperar documentos que permanecían dispersos en archivos familiares y colecciones privadas.

El resultado es un recorrido por las entrañas del club, pero también por la historia del Perú. Cada página habla de fútbol, aunque también de barrios, migraciones, luchas sociales, tragedias, alegrías y sueños. La historia de Alianza, al final, siempre termina siendo un espejo del país.

“Somos la historia del Perú. Cuando se fundó Alianza apenas habían pasado dieciocho años desde la Guerra del Pacífico y llevábamos poco más de ochenta años como República. Contar la historia de Alianza también es contar la historia del Perú”, reflexionó Alfredo Arosemena durante la presentación.

Las palabras encontraron eco en Waldir Sáenz, quien recordó que antes de convertirse en el goleador histórico del club fue simplemente un niño que alentaba desde la tribuna. “Fui un hincha que tuvo la suerte de llegar al campo”, comentó con la sencillez que siempre lo caracterizó. A su lado, el “Pato” Quinteros confesó sentirse orgulloso incluso “con aparecer en dos líneas de la historia”, porque entendía que formar parte del relato aliancista ya era un privilegio.

Entre las páginas del libro aparecen las grandes glorias, los potrillos, los campeones y también aquellos futbolistas que, sin haber levantado todos los títulos, ayudaron a construir la identidad del club. Las fotografías, muchas de ellas recuperadas especialmente para esta edición, hablan por sí solas. Son imágenes que detienen el tiempo y devuelven a la memoria camisetas desgastadas, abrazos inolvidables y tardes que parecían perdidas.

Cuando terminó la presentación, los aplausos se mezclaron con las filas de hinchas que buscaban una firma o una fotografía. No había terminado solo el lanzamiento de un libro. Había concluido una celebración de la memoria. Porque, como quedó claro en aquella tarde de la FIL, ser de Alianza no consiste únicamente en alentar noventa minutos. Es transmitir una historia. Es cuidar un legado. Y, sobre todo, hacer que la intimidad blanquiazul encuentre siempre una nueva generación dispuesta a responder, cada vez que alguien grite: “¡Arriba Alianza!”.

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Fuente: elcomercio.pe

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