¿Siempre te llenas de picaduras? La ciencia revela lo que atrae realmente a los mosquitos

La percepción de que algunas personas atraen más a los mosquitos que otras es una idea ampliamente extendida y respaldada por numerosas experiencias cotidianas. Mientras ciertos individuos aseguran recibir picaduras con frecuencia, otros afirman pasar desapercibidos para estos insectos incluso en los mismos ambientes. Esta diferencia ha despertado el interés de investigadores que estudian los factores biológicos y ambientales involucrados. El fenómeno no responde únicamente a una impresión subjetiva, sino que puede tener explicaciones relacionadas con la forma en que cada organismo interactúa con los mosquitos.

Las respuestas del cuerpo humano frente a una picadura también varían de manera considerable entre una persona y otra. Algunas desarrollan enrojecimiento, hinchazón y picazón intensa, mientras que otras apenas presentan marcas visibles o incluso no muestran signos evidentes en la piel. Estas diferencias dependen de la reacción del sistema inmunológico y de otros factores individuales. Por ello, la aparente resistencia o vulnerabilidad frente a las picaduras puede estar vinculada tanto a la atracción que ejercen ciertos organismos sobre los mosquitos como a la manera en que el cuerpo responde después del contacto.

Esto es lo que realmente sucede en el cuerpo y por las cuales los mosquitos son atraídos y no es por la sangre “dulce”

La predisposición de una persona a recibir más o menos picaduras de mosquitos estaría determinada en gran medida por factores genéticos. Así lo sostiene Timothy C. Winegard, profesor de historia de la Universidad de Colorado Mesa y autor del libro El mosquito: una historia humana de nuestro depredador más mortífero, quien afirma que cerca del 85% de la atracción que ejercen estos insectos sobre un individuo está relacionada con su ADN. Esta explicación refuerza la idea de que la susceptibilidad a las picaduras no depende únicamente del entorno o del azar. La genética desempeñaría un papel decisivo en la interacción entre los mosquitos y las personas.

En la misma línea, el biólogo Rubén Bueno descartó que los mosquitos seleccionen a sus víctimas por tener una sangre “más dulce”. Según explicó, estos insectos se orientan principalmente por los compuestos químicos que emite cada organismo, los cuales varían de una persona a otra. El especialista advirtió que este fenómeno adquiere mayor relevancia durante los veranos con alta presencia de mosquitos, especialmente del mosquito tigre. Además, recordó que este escenario incrementa el riesgo de transmisión de enfermedades como el dengue y la fiebre del Nilo.

Existen nuevos retos por las cuales aparecen otras enfermedades que transmiten los insectos peor que la malaria

El especialista Rubén Bueno, doctor en Entomología por la Universidad de València, ha dedicado gran parte de su trayectoria académica al estudio del impacto sanitario de los mosquitos en la región del Levante español. Su investigación doctoral estuvo enfocada en analizar cómo estos insectos han influido históricamente en la salud pública de esa zona. Según explicó, el territorio sufrió durante décadas las consecuencias de enfermedades transmitidas por mosquitos. Ese contexto convirtió a la región en un referente para el estudio de estos vectores.

Bueno recordó que, aunque la malaria fue erradicada, el escenario epidemiológico ha cambiado debido a factores como el cambio climático y la creciente globalización. Estas condiciones han favorecido la expansión de nuevas especies de mosquitos capaces de transmitir enfermedades emergentes. Entre los principales riesgos actuales mencionó el dengue y la fiebre del Nilo, patologías asociadas al avance de estos vectores. El especialista advirtió que estos desafíos exigen un monitoreo constante y estrategias de prevención más amplias.

Estas son las razones por las cuales hay personas que reciben más picaduras en su piel que otras

El entomólogo Rubén Bueno explicó que la diferencia entre las personas que aseguran ser picadas con frecuencia y aquellas que creen no atraer a los mosquitos no siempre responde a una mayor presencia de insectos. En muchos casos, algunas personas reciben picaduras pero apenas desarrollan una reacción visible en la piel, por lo que no llegan a percibir el ataque. Esta variación en la respuesta del organismo puede generar la impresión de que ciertos individuos son inmunes a las picaduras. Según el especialista, esa percepción es más común de lo que suele creerse.

Bueno señaló que los mosquitos identifican a sus posibles víctimas mediante una combinación de señales físicas y químicas emitidas por cada persona. Entre los principales factores se encuentran el dióxido de carbono expulsado al respirar y compuestos presentes en la piel y el sudor, como el ácido láctico y el octenol. La cantidad y composición de estas sustancias determinan qué tan atractiva resulta una persona para los insectos. Por ello, el especialista descartó que los mosquitos elijan a sus víctimas por tener una sangre “más dulce” o exclusivamente por el grupo sanguíneo, y afirmó que lo que realmente detectan son los compuestos químicos presentes en la superficie corporal.

Investigadores concluyen que los mosquitos eligen más a las personas que tienen sangre de tipo O más que otros

Una investigación publicada en 2019 en el American Journal of Entomology encontró que los mosquitos mostraron una mayor preferencia por la sangre del grupo O cuando se les ofrecieron distintos tipos sanguíneos en condiciones experimentales. Los científicos utilizaron comederos con los cuatro grupos de sangre y observaron que los insectos acudían con mayor frecuencia al correspondiente al tipo O. Aunque este hallazgo sugiere una posible tendencia, los especialistas recuerdan que las picaduras también dependen de otros factores relacionados con los compuestos químicos que emite cada persona. La evidencia apunta a que la atracción de los mosquitos es un fenómeno multifactorial.

En la mayoría de los casos, las picaduras desaparecen en pocas horas cuando no existe transmisión de enfermedades. El especialista recomendó lavar la zona afectada con agua y jabón, aplicar una pomada adecuada para reducir la inflamación y evitar rascarse, ya que esto puede empeorar la lesión y favorecer una infección secundaria. Asimismo, indicó que es necesario buscar atención médica cuando la reacción alérgica es intensa, la lesión se extiende o presenta signos de infección. También advirtió que síntomas como fiebre, dolor de cabeza intenso, dolor en las articulaciones o malestar general requieren una evaluación médica oportuna.

¿Qué hacer para reducir las picaduras de los mosquitos teniendo en cuenta que estos insectos se reproducen muy rápido?

Bueno propuso una estrategia de manejo integral para disminuir el riesgo de picaduras de mosquitos, centrada principalmente en impedir que estos insectos se reproduzcan cerca de las viviendas. Explicó que los mosquitos depositan sus huevos en pequeñas acumulaciones de agua estancada, por lo que eliminar esos focos resulta fundamental tanto en espacios públicos como privados. Según el especialista, las autoridades municipales deben mantener una vigilancia constante sobre estos reservorios para reducir la cantidad de mosquitos adultos. En el entorno doméstico, acciones simples como vaciar el plato de una maceta o cambiar el agua de un bebedero de mascotas pueden evitar la aparición de numerosas larvas.

A las medidas ambientales se suma la protección personal como una herramienta clave de prevención. Bueno recomendó utilizar repelentes autorizados por las autoridades sanitarias y seguir estrictamente las indicaciones del fabricante respecto a su aplicación y reaplicación. Advirtió además que quienes viajen a países tropicales deben extremar los cuidados debido al mayor riesgo de exposición a enfermedades transmitidas por mosquitos. Si después del regreso aparecen síntomas como fiebre, dolor de cabeza o dolor en las articulaciones, aconsejó acudir de inmediato a un centro de salud para activar los protocolos de control entomológico y reducir la posibilidad de brotes locales.

Si no puedes evitar en una zona donde hay mosquitos ¿Qué debes hacer para evitar las picaduras de estos insectos?

  1. Instalar mosquiteros resistentes de metal o plástico en puertas y ventanas, verificando que no presenten roturas ni deterioro.
  2. Cubrir la cuna o el coche del bebé con mallas protectoras contra mosquitos cuando el menor se encuentre al aire libre.
  3. Aplicar repelente sobre las zonas de piel descubiertas, priorizando productos que contengan DEET, icaridina (picaridina) o IR3535 y respetando las indicaciones del fabricante, especialmente en niños.
  4. Usar prendas de manga larga y pantalones largos, preferentemente de tonos claros, debido a que los mosquitos suelen sentirse más atraídos por los colores oscuros.
  5. Reducir la permanencia en espacios exteriores durante el amanecer y el atardecer, periodos en los que muchas especies de mosquitos presentan mayor actividad.
  6. Retirar el agua acumulada en macetas, baldes, neumáticos y otros recipientes, ya que estos lugares funcionan como criaderos para la reproducción del insecto.
  7. Recurrir al uso de ventiladores o sistemas de aire acondicionado cuando sea posible, pues las corrientes de aire dificultan el desplazamiento y vuelo de los mosquitos.

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Fuente: elcomercio.pe

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