El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán en Doha están progresando “muy bien”, en el marco de los esfuerzos para consolidar un acuerdo tentativo posterior al fin de las hostilidades recientes.
“La desnuclearización de Irán avanza bien. Han tenido reuniones muy buenas y ya veremos”, declaró el mandatario a periodistas antes de abordar el avión presidencial Air Force One durante un desplazamiento a Dakota del Norte. Añadió que, pese a los avances diplomáticos, “los golpeamos muy fuerte”, en referencia a acciones militares recientes.
Negociaciones indirectas con mediación regional
Las conversaciones se desarrollan de forma indirecta en la capital catarí, Doha, con mediación de Qatar y Pakistán, según una fuente diplomática citada por CNN.
En el plano técnico, las delegaciones de Washington y Teherán no se reúnen cara a cara, sino a través de intermediarios. El viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, sostuvo un encuentro con el primer ministro catarí, quien actúa como mediador principal, para avanzar en la formalización del borrador del acuerdo.
Posteriormente, se realizó una sesión trilateral con participación de mediadores paquistaníes, mientras Qatar confirmó que continúan las conversaciones técnicas sin reuniones de alto nivel entre ambas partes.
Movimientos diplomáticos paralelos en Washington y Doha
Antes del inicio de las rondas técnicas, el enviado especial estadounidense Steve Witkoff y el asesor presidencial Jared Kushner sostuvieron reuniones con el primer ministro de Qatar para preparar el terreno de las negociaciones indirectas.
En paralelo, el vicepresidente estadounidense JD Vance afirmó que el proceso “va bien”, aunque advirtió que Washington no descarta retomar operaciones militares si las circunstancias lo requieren.
“Lo que puedo prometer es que el presidente no va a enviar a nuestras fuerzas de vuelta a menos que sea necesario”, señaló en declaraciones desde Virginia Beach.
Tensión regional y disputas en el Estrecho de Ormuz
Las conversaciones también se desarrollan en un contexto de alta tensión regional. En el sur del Líbano, el ejército israelí realizó un ataque contra un integrante de Hezbollah en la zona de Manzala, cerca de áreas donde continúan operaciones militares, pese a acuerdos previos de distensión.
En el ámbito marítimo, Omán presentó una propuesta para establecer tarifas a navieras por el uso del Estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio global de petróleo.
Medios estatales iraníes reportaron además que un buque portacontenedores extranjero encalló tras no seguir una ruta aprobada por Teherán. Aunque el tráfico marítimo se ha reanudado parcialmente, sigue por debajo de los niveles anteriores al conflicto.
Acuerdo provisional y diferencias interpretativas
Las partes trabajan sobre la base de un acuerdo provisional de 14 puntos firmado el mes pasado, que busca detener el conflicto iniciado tras ataques estadounidenses e israelíes contra Irán en febrero y reabrir el Estrecho de Ormuz, además de establecer un plazo de 60 días para un acuerdo definitivo.
Sin embargo, persisten desacuerdos sobre la interpretación del pacto, especialmente en torno al programa nuclear iraní, lo que ha derivado en episodios de tensión militar reciente y ha limitado el avance hacia un entendimiento integral.
Trump reiteró que la prioridad de su administración es la “desnuclearización de Irán”, aunque evitó ofrecer detalles sobre los avances concretos y mantuvo un tono ambivalente entre la presión militar y la vía diplomática.
Fuente: larepublica.pe