Ucrania lamenta la muerte de Lindsey Graham: por qué la desaparición del ‘halcón’ estadounidense es una pérdida clave para Kiev

El senador estadounidense Lindsey Graham podría convertirse en una de las bajas más importantes de Ucrania en medio de su conflicto con Rusia, según ha admitido el propio gobierno de Kiev.

El congresista republicano fue uno de los más grandes defensores de la causa ucraniana en Estados Unidos y falleció apenas dos días después de su última visita a dicho país, al que viajó al menos en diez ocasiones desde el inicio de la guerra, en febrero del 2022.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, lamentó el deceso de Graham, destacando que fue un “firme defensor del apoyo bipartidista y bicameral” al pueblo ucraniano y que estuvo con este “cuando más lo necesitaban”.

La Oficina de Lindsey Graham se había limitado a decir que el senador de 71 años, había fallecido la noche del sábado tras una breve y repentina enfermedad. (EFE/EPA/RONALD WITTEK)

“Siempre estaremos especialmente agradecidos por el reconocimiento a nuestra gente y sus palabras de admiración por el valor de los defensores de Ucrania. Estados Unidos y el mundo han perdido a un líder decidido”, escribió Zelenski en X.

‘Halcón’ en tiempos de aislacionismo

Lindsey Graham era senador por Carolina del Sur y llevaba a cuestas una larga carrera política que empezó en el parlamento de su estado en 1992. Dos años más tarde llegó a la Cámara de Representantes de Estados Unidos y en el 2002 fue elegido senador por primera vez, asumiendo el cargo formalmente al año siguiente.

Su llegada a la cámara alta coincidió con las guerras que Estados Unidos emprendió en Irak y Afganistán, siendo Graham un defensor de las operaciones y promotor convencido del intervencionismo de Washington en el extranjero. Esta visión venía acompañada de un apoyo casi incondicional a Israel en Medio Oriente y un reclamo sobre la necesidad de mantener una línea dura con respecto a Irán.

Graham mantuvo esta postura hasta el final de su vida, pues desde el inicio de la segunda presidencia de Donald Trump demandó acciones más severas contra Teherán y la defensa de los intereses israelíes. Asimismo, durante los recientes ataques de EE.UU. el congresista pidió poner en la mira la infraestructura energética del estado persa.

El senador estadounidense Lindsey Graham habla durante una conferencia de prensa sobre las relaciones entre Israel y Estados Unidos. Foto: EFE/EPA/ABIR SULTAN

Ese alineamiento se dejó ver en las reacciones de estos últimos dos países tras el fallecimiento de Graham, con Irán calificando de “completamente malicioso” al difunto político y señalando que su pueblo “no guardará luto por un hombre cuya filosofía de vida consistía en la agresión e intimidación”. Israel se mostró en la vereda contraria, con su primer ministro Benjamin Netanyahu señalando que el estado hebreo “no tuvo un mejor amigo que Lindsey”.

Jorge Antonio Chávez, internacionalista y docente de la Academia Diplomática del Perú, indica en diálogo con El Comercio que Graham era una figura mucho más enmarcada dentro de la política estadounidense de inicios de siglo, pero que logró mantenerse vigente a pesar de los cambios discursivos al interior del Partido Republicano.

“Era más bien un neoconservador intervencionista, que considera a Estados Unidos como la ‘ciudad iluminada encima de la colina’ y que, por lo tanto, es el único país con la capacidad de hacer cambios de régimen, construir estados democráticos y si para ello es necesario utilizar la fuerza, pues enhorabuena. Era también alguien muy cercano al complejo militar e industrial”, comenta el especialista.

Donald Trump junto al señador Lindsey Graham en Columbia, Carolina del Sur, el 28 de enero de 2023. (Foto de Logan Cyrus / AFP).

Antes de las buenas relaciones actuales con el presidente estadounidense, Lindsey Graham fue un crítico frontal de la llegada de Donald Trump a la política, llegando a calificarlo como “demagogo”, “intolerante” e “incitador al odio racial” en el 2015.

Más allá de esto, ambos limaron asperezas y mantuvieron una relación cordial hasta la muerte del senador, con Trump valorando que la frontalidad del congresista no impidió que llegaran a priorizar una agenda común.

“Si quería conseguir algo, si creía que tenía razón y había gente en su contra, (Graham) podía ser muy duro, la verdad, pero era una buena persona”, declaró el mandatario estadounidense tras la repentina muerte del parlamentario el último fin de semana.

Desde la perspectiva de Jorge Antonio Chávez, “Trump reconoció en Graham a un operador político bastante hábil” y agradeció el apoyo que este le brindó en medio de las críticas que recibió por los ataques emprendidos contra Irán.

Los contactos e influencia del senador en los sectores más tradicionales del Partido Republicano también eran vistos como un activo importante por el jefe de gobierno estadounidense al ser un contrapeso al ala más aislacionista del movimiento MAGA, que tiene figuras como el vicepresidente JD Vance.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, saluda al senador republicano Lindsey Graham de Carolina del Sur durante un mitin de campaña el 28 de febrero de 2020. (EFE/EPA/AL DRAGO).

“Trump, siendo más pragmático y menos dogmático, entendía que en Graham tenía un gran aliado de cara a la propia interna del Congreso. Hay un durísimo cuestionamiento en contra del ataque estadounidense a Irán, ya que se se entiende que se han gastado miles de millones de dólares y que todavía no hay un resultado favorable para los intereses del país, además de que no pidió autorización al Congreso para hacerlo”, explica Chávez.

“Tener una figura del peso de Lindsey Graham, con más de 20 años en el Senado, era muy importante porque había una lógica pragmática. Al margen de visiones distintas en términos políticos, eran del mismo partido y en acciones como la de Irán tenían una convergencia”, añade el analista internacional.

Golpe para Ucrania

Medios y analistas han coincidido en que la muerte de Graham supone para Ucrania la pérdida de un mediador directo con Trump y un actor clave en la parcela legislativa estadounidense.

En medio del conflicto entre el citado país con Rusia, el fallecido senador republicano fue uno de los responsables de la Ley de Reconstrucción de la Prosperidad Económica y la Oportunidad para los Ucranianos, iniciativa bipartidista que se aprobó durante el gobierno de Joe Biden. La normativa autorizaba la confiscación de los activos que el Banco Central de Rusia y los oligarcas rusos tenían dentro de la jurisdicción estadounidense.

Lindsey Graham se había reunido hace unos días con el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky. (EFE/EPA/PRESIDENTIAL PRESS)

Más recientemente, Graham trabajó en una actualización de dicha regulación para que esos fondos fueran empleados en la reconstrucción de Ucrania y el reforzamiento de su capacidad defensiva.

El fallecido congresista también impulsó la aplicación de sanciones secundarias a los compradores de los hidrocarburos rusos a fin de ahogar a Moscú en el conflicto y promovió el acuerdo sobre minerales críticos que Kiev y Washington firmaron en el 2025, con la finalidad de convencer al sector aislacionista republicano de que se priorizaban los intereses estadounidenses.

Además de Volodímir Zelenski, otros políticos ucranianos han reconocido el impacto que podría tener el deceso de Graham. Uno de ellos, Oleksandr Merezhko, señaló que se trata de “una pérdida enorme y totalmente inesperada” y que el congresista “era el vínculo más cercano con Trump”.

“Ni siquiera sé quién podría ahora ser tan importante para nosotros en el entorno de Trump”, indicó un preocupado Merezhko.

“En una administración donde el apoyo a Ucrania y Europa han pasado a un segundo o tercer lugar por no ser vistos como tan importantes para los intereses de Estados Unidos en el mundo, una voz como la de Graham era bastante influyente para mantener algún nivel de apoyo. Ucrania pierde a un aliado y Trump pierde a un operador político que significa un puente de cara a Ucrania y Europa, es una pérdida inmensa”, agrega Jorge Antonio Chávez.

El analista apunta que en términos absolutos Graham no es ireemplazable al haber otras figuras, como el representante Joe Wilson, que podrían cubrir parcialmente ese vacío de influencia favorable a Ucrania, pero el problema para Kiev es que la mayor parte de estos políticos se concentran en la cámara baja del Congreso.

El difunto socio de los ucranianos ya tiene un reemplazo formal, pues su hermana, Darline Graham Nordonde, fue designada para cubrir el cargo durante los meses restantes del mandato parlamentario.

La senadora sustituta no tiene experiencia en cargos públicos, pero acompañó a su hermano a lo largo de toda su carrera política. La prensa estadounidense ha destacado la cercanía que había entre ambos, pues a los 23 años Lindsey se convirtió en el tutor legal de Darline al fallecer los padres de ambos, teniendo ella solo 13 años.

Chávez considera que Graham Nordone probablemente mantendrá el mismo alineamiento respecto a Ucrania, pero ve que este apoyo sería mucho más limitado en escala porque evidentemente la senadora de reemplazo no tiene la experiencia y redes de su hermano.

“No es que Ucrania no tenga otras personalidades que puedan jugar un rol de gestión de intereses o ayudarle a conseguir apoyo, pero Lindsey Graham era una figura con un fuste que no tienen los otros, pues para efectos de la política exterior el Senado es más influyente. Es difícil hablar de una figura de recambio, y aunque hay otros políticos cercanos a Ucrania, decir que hay alguien que puede reemplazar a Graham es complejo”, remata el profesor de la Academia Diplomática.

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Fuente: elcomercio.pe

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