Una expedición científica en las profundidades del océano Índico permitió identificar 149 especies que podrían ser nuevas para la ciencia, entre ellas un llamativo cangrejo esponja que utiliza organismos marinos como una especie de casco protector. Los hallazgos surgieron tras dos campañas realizadas en 2021 y 2022 alrededor de las islas Cocos (Keeling), ubicadas a unos 2.100 kilómetros al noroeste de Australia.
Investigadores del Museo Australiano, la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Commonwealth (CSIRO) y Museums Victoria recolectaron más de 1.000 ejemplares en 22 montes submarinos a bordo del buque de investigación RV Investigator. Los resultados fueron publicados en Deep Sea Research Part II: Topical Studies in Oceanography, donde los científicos señalaron que 149 de los organismos analizados podrían corresponder a especies desconocidas hasta ahora.

Un peculiar cangrejo esponja y otras criaturas de las profundidades
Entre los ejemplares más llamativos figura un cangrejo esponja que coloca invertebrados marinos sobre su cuerpo como mecanismo de camuflaje. Los especialistas también describieron una robusta estrella de mar denominada Atheraster umbo y el gusano transparente Laetmonice murrayae, considerado uno de los animales conocidos que habitan a mayor profundidad.

"Los ejemplares recogidos durante los viajes se han enviado a museos de toda Australia, donde los expertos han podido examinarlos e identificar nuevas especies", declaró a PEOPLE la Dra. Claire Rowe, coautora del artículo.
Otra investigadora del proyecto, Elena Kupriyanova, indicó a ABC Australia que resultó sorprendente encontrar un animal con estructuras rígidas en un entorno donde predominan especies de tejidos blandos debido a las condiciones extremas.
"Podemos encontrar ejemplos tanto de fauna única como de especies bastante comunes en diferentes montes submarinos de todo el mundo", declaró.
Descubrimientos clave para proteger los ecosistemas del océano
Los científicos sostienen que la diversidad registrada en los montes submarinos demuestra que estos hábitats funcionan como conexiones naturales entre distintas comunidades marinas. Kupriyanova comparó estas formaciones con peldaños que facilitan el desplazamiento de numerosas especies entre diferentes zonas del océano.
Claire Rowe destacó que la conservación de los especímenes en colecciones de museos permitirá futuras investigaciones sobre la biodiversidad marina. Además, la información obtenida servirá para mejorar la gestión de los parques marinos más remotos de Australia y reforzar las estrategias destinadas a reducir el impacto humano sobre ecosistemas que aún permanecen poco explorados.
Fuente: larepublica.pe