La erupción volcánica más grande en la historia de la Tierra transformó una placa oceánica entera

La mayor erupción volcánica conocida en la historia del planeta no solo dio origen a la meseta oceánica más grande de la Tierra. Un nuevo estudio revela que también modificó la estructura y la composición química de la placa oceánica situada debajo de ella, dejando una huella que aún puede detectarse más de 100 millones de años después gracias al análisis de ondas sísmicas.

La investigación fue dirigida por la profesora Azusa Shito, de la Universidad de Ciencias de Okayama, junto con Akira Ishikawa, del Instituto de Ciencia de Tokio, y Masako Yoshikawa, de la Universidad de Hiroshima. Sus resultados fueron publicados en la revista Geophysical Research Letters.

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Una gigantesca provincia volcánica escondida bajo el Pacífico

La meseta de Ontong Java se encuentra bajo el océano Pacífico occidental y es la meseta oceánica más grande del mundo. Estas enormes elevaciones del fondo marino se forman cuando cantidades extraordinarias de lava emergen desde el interior de la Tierra durante largos episodios de intensa actividad volcánica.

Los científicos estiman que Ontong Java se formó hace entre 110 y 120 millones de años, durante el mayor episodio de volcanismo submarino registrado en la historia del planeta.

Investigaciones anteriores ya habían sugerido que aquella gigantesca erupción pudo liberar suficiente calor, gases y material volcánico para alterar el clima global, modificar la química de los océanos e incluso contribuir a eventos de extinción masiva al reducir el oxígeno disponible en el agua marina.

Sin embargo, todavía quedaba una incógnita importante: cómo afectó semejante cantidad de magma a la placa oceánica sobre la que ocurrió la erupción.

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Las ondas sísmicas revelan una estructura oculta

Para responder esa pregunta, los investigadores analizaron señales sísmicas de alta frecuencia conocidas como ondas Po y So. Estas fueron registradas mediante sismómetros instalados en el fondo del océano y en varias islas cercanas a la meseta.

A diferencia de otras ondas sísmicas, estas atraviesan directamente las placas oceánicas. Su velocidad y comportamiento cambian según el tipo de roca que recorren, lo que permite descubrir estructuras ocultas bajo el lecho marino.

Los datos mostraron que la placa situada bajo Ontong Java es mucho más compleja de lo que se esperaba. En lugar de presentar una estructura relativamente uniforme, contiene capas horizontales atravesadas por enormes enjambres de diques, que son fracturas verticales rellenas por magma que se solidificó hace millones de años.

Estos diques se forman cuando la roca fundida asciende por grietas de la corteza y se enfría en su interior. Su presencia constituye una evidencia directa de la intensa actividad volcánica que dio origen a la gigantesca meseta submarina.

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El magma también cambió la composición de la placa

El estudio encontró otra característica llamativa: tanto las ondas Po como las So viajaban más lentamente bajo la meseta que en una placa oceánica normal.

Según los investigadores, esta disminución en la velocidad no puede explicarse únicamente por la estructura interna de la placa. La explicación más probable es que el magma procedente de una pluma termoquímica —una columna de material muy caliente y con una composición distinta al manto que la rodea— no solo atravesó la placa, sino que reaccionó químicamente con las rocas del manto.

Ese proceso, conocido como refertilización, ocurre cuando el magma devuelve minerales y componentes químicos a rocas que los habían perdido durante procesos anteriores de fusión parcial. Como consecuencia, cambia la composición mineral y las propiedades físicas de esas rocas.

Los autores concluyen que los grandes episodios de volcanismo pueden hacer mucho más que cubrir el fondo oceánico con enormes cantidades de lava. También son capaces de fracturar una placa oceánica, crear extensas redes de conductos de magma y modificar permanentemente su composición química, aportando nuevas pistas sobre cómo evolucionan las placas tectónicas y cómo estos eventos extremos remodelan el interior de la Tierra.

Fuente: larepublica.pe

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