Ballenas en Lima y Áncash: ¿Tiene relación con el calentamiento de las aguas y El Niño Global? Esto dicen los expertos

Usuarios en redes sociales han registrado la presencia inusual de ballenas en el litoral de San Bartolo, Punta Hermosa, Los Cedros de Villa (Chorrillos) y Huarmey (Áncash). Estos animales, considerados los más grandes del planeta, no deberían avistarse en esta época del año frente a estas costas, sino frente a las de Piura y Tumbes. Su presencia respondería a una serie de eventos naturales extremos que se vienen gestando tanto en el Perú como a nivel global.

La especie vista corresponde a ballenas jorobadas. Su presencia en estos puntos no es común y responde principalmente al calentamiento de las aguas del litoral, que en esta época del año deberían ser mucho más frías.

Gino Passalacqua, oceanógrafo e ingeniero pesquero, nos dice lo siguiente sobre la presencia de los enormes mamíferos en nuestras costas: “pasan el verano en la Antártida y en el invierno van hacia la zona de Hawái con aguas más cálidas para buscar alimento. Como hay 4 grados por encima están buscando comida. La temporada de ballenas es de julio a octubre en la zona de Piura y Tumbes”.

En esa misma línea, Darwin Loarte, oceanógrafo y magíster en ciencias y tecnologías para gestión de la costa, dice lo siguiente: “en condiciones normales, las ballenas jorobadas migran desde la Antártida hacia Piura y Tumbes en busca de aguas más cálidas para reproducirse. Sin embargo, el fenómeno de El Niño habría favorecido su presencia en las otras zonas mencionadas”.

La explicación de por qué las ballenas están tan cerca a la costa es que, al buscar alimentos no los encuentran, ya que peces como las anchovetas han migrado hacia el sur buscando aguas frías.

Este es el ciclo migratorio en condiciones normales de las ballenas. Los enormes mamíferos recorren 8 mil kilómetros en busca de comida y apareamiento. (Foto: SPDA Perú/Instagram)

Pese a que se sienten cómodas con las actuales condiciones oceanográficas, también es verdad que están lejos del lugar donde deberían encontrarse habitualmente en esta época del año: “más al norte de la costa de Piura, normalmente, en playas como Lobitos, Máncora. Ese es su hábitat normal en este periodo. Por eso, se verán un poco más por estas zonas”, agregó Loarte.

Sin embargo, cabe preguntarse si es que las ballenas vistas representan un peligro para la actividad pesquera, como para los humanos. Para Gino Passalacqua la respuesta es no.

“Salvo una situación fortuita, como que una red de cerco atrape a una de ellas, los capitanes son lo suficientemente cuidadosos para liberarlas. La principal causa de muerte de las ballenas es el impacto con buques. Además, al no encontrarse en su zona habitual de distribución, los pescadores y capitanes de embarcaciones, especialmente de carga, no suelen prestarles mucha atención porque no es frecuente verlas”, agregó.

El último jueves, el Instituto del Mar del Perú (Imarpe) informó que una ballena jorobada fue encontrada sin vida en el sector “Siete Huecos”, en Marcona (Nasca).

Debido a su avanzado estado de descomposición, no fue posible determinar la causa de su muerte.

Hace unos días, en su informe mensual, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio del Fenómeno “El Niño”, o ENFEN, reveló que la temperatura de las aguas aumentó en 3,5 grados. Sin embargo, Passalacqua afirma que esta proporción es mayor: “estamos hablando de 4,5 sobre lo que debería estar”.

Por su parte, Darwin Loarte argumenta: “las temperaturas del mar, normalmente, en esta piscina de agua caliente que se ha trasladado hacia la costa peruana es producto de la invasión de grandes masas de agua que vienen desde Australia. Primero llega al extremo norte de nuestra costa y luego abarca todo nuestro litoral”, explicó.

Imagen que muestra el aumento de la anomalía de temperatura en la costa peruana para julio de 2026. (Foto: Gino Passalacqua)

Ambos expertos mencionan a la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos), cuyos modelos predictivos indican que hay una gran acumulación de masas de agua con temperaturas que sobrepasan los 4,5 y hasta 6 grados por encima de lo normal.

“Cuando los vientos se relajan por diferentes razones, lo que sucede es que esa acumulación de agua se desplaza hacia la costa del Perú movida por las ondas Kelvin, que son ondulaciones gravitacionales a la altura de la termoclina empujándola hacia el fondo, ello provoca que la energía vaya hacia el este, jala toda la masa de agua caliente y al hacerlo la termoclina genera retroalimentación haciendo que pase de 30 a 60 o 80 metros y, como estamos en el Ecuador, se produce más calor que ingresa al océano calentándolo, generando anomalías como el Niño Costero o el Niño Global”, acotó Gino Passalacqua.

Mapa que muestra la evolución del aumento de temperatura de las aguas desde Asia (Indonesia) hasta las costas peruanas. (Foto: Gino Passalacqua)

De acuerdo a ambos especialistas, El Niño Global es inminente de acuerdo a los modelos predictivos que reportaron similitudes alarmantes como lo ocurrido durante los fenómenos de 1997-1998 y 1982-1983, que fueron particularmente devastadores. A tener en cuenta de que El Niño Global abarca toda la cuenca del Pacífico lo que implica inundaciones, lluvias, entre otros eventos.

Darwin Loarte esbozó a grandes rasgos qué podría hacer el Estado peruano para afrontar esta inevitable eventualidad: “En términos de prevención y preparación en las zonas más propensas a ser afectadas por las lluvias, la costa norte es un lugar donde, año tras año, se han vivido este tipo de fenómenos. Ante esto, el Estado debe plantear acciones, sobre todo para minimizar inundaciones, pero también al sector agricultura. Es muy probable que el próximo año estemos enfrentando escasez. Lima presentará lluvias, principalmente, en Chosica”.

En Perú, el fenómeno de El Niño tiene como consecuencia más visible inundaciones, huaycos y fuertes lluvias. (Foto: adsis.org)

Sin embargo, Gino Passalacqua no es tan optimista al respecto: “estos eventos son tan extremos que no existe capacidad de respuesta para atender a todo el mundo, el gobierno no estará preparado. Es lo que va a suceder, pues ese nivel de intensidad es lo que predicen los modelos. Ruego a Dios que esté equivocado, tengo mucha preocupación por el Perú”.

Parte de esto, según el oceanógrafo, radica en el tipo de métricas que se emplean en el Perú, lo que conlleva a respuestas tardías: “a partir que se declara El niño, el gobierno puede mover recursos para empezar a mitigar sus efectos. Hasta no tener esos permisos, no se puede mover maquinaria, recursos económicos. ENFEN está muy centrado en El Niño Costero y nada más”.

En ese sentido, criticó duramente al último informe de ENFEN: “dicen, ‘es probable que las condiciones sigan hasta octubre y abril del próximo año’. Yo sé que tiene que ser una institución que guarde la calma, pero no es una probabilidad, es una certeza. La cantidad de energía que existe, la cantidad de calor y la predicción de todos los modelos dicen que será un niño fuerte o super extraordinario, como mínimo, a la altura del 97-98 y 82-83”.

Reporte de ENFEN sobre la posibilidad de Niño Global y Niño Costero para diciembre de 2026 y marzo de 207. (Foto: ENFEN)

Al plantearles esta pregunta, ambos oceanógrafos coinciden en una respuesta tan afirmativa como preocupante. Los efectos del El Niño Global ya empiezan a sentirse en actividades como la agricultura y la pesca, con un impacto que finalmente llega al bolsillo de millones de peruanos que acuden diariamente a los centros de abasto para comprar alimentos.

“Por ejemplo, la afloración del mango está al 5% y del limón por los suelos: ambos necesitan ciertas semanas de frio para tener una afloración correcta. Los precios suben porque el clima afecta el brote de todas las verduras y frutas. Piura, por ejemplo, presenta 7 grados por encima de lo normal, todos los productos agrícolas se verán afectados, habrá mayor probabilidad de plagas”, explicó Passalacqua.

En la actualidad, los efectos del El Niño se sienten en la actividad pesquera, ya que los peces se han retirado buscando aguas frías. (Foto: Andina)

Sobre el qué se puede hacer para, al menos en algo, mitigar las consecuencias que ya viven los peruanos en esta fase de El Niño Global, Darwin Loarte acota: “Este fenómeno se presenta y no se hace nada, tan solo medidas de corto plazo, pero no se aprende. En la costa norte los canales de desagüe no están diseñados de acuerdo a los requerimientos para este evento extraordinario que será catastrófico y devastador”.

En ese sentido, Gino Passalacqua desglosa algunas medidas básicas que podrían tomar en cuenta las autoridades a todo nivel de gobierno ante los efectos actuales y la llegada del rostro más devastador de El Niño Global, cuya predicción vaticina que se daría en los últimos meses de 2026.

“Espero se tomen las medidas, no solo económicas de parte del Gobierno, sino las relacionadas a la ley con los permisos, pues tendrá que ser muy dinámica para poder salir a pescar otros recursos que aparecerán. Va a cambiar la disponibilidad de los recursos que normalmente tenemos (…) también se pueden buscar fondos de emergencia para subvencionar a los agricultores”, sentenció.

Debido a las malas afloraciones en frutas y verduras por el alza de la temperatura, estos alimentos incrementaron sus precios en los mercados. (Foto: Yunsu Pariapaza/@photo.gec)

Fuente: elcomercio.pe

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