Arqueólogos egipcios identificaron 2 tumbas del Período Dinástico Temprano en el yacimiento Jabal al-Tayr junto a enterramientos de épocas predinástica y tardía. El Consejo Supremo de Antigüedades, encargado de la excavación, destacó que el hallazgo abre nuevas líneas de estudio sobre la evolución de la arquitectura funeraria de esta civilización.
El sitio funcionó como cementerio durante miles de años, según un comunicado del Ministerio de Antigüedades. Entre los elementos más relevantes figuran similitudes con la tumba del faraón Den en Abidos, uno de los gobernantes de la Primera Dinastía, lo que sugiere posibles conexiones entre tradiciones constructivas tempranas en distintas regiones del valle del Nilo.

Las bases constructivas de las pirámides
Una de las estructuras excavadas presenta muros con base más ancha que su parte superior, un diseño que apunta a criterios primitivos de estabilidad en la construcción. Este rasgo arquitectónico se considera relevante dentro del estudio de los primeros sistemas de edificación en piedra, anteriores al desarrollo de las grandes pirámides.

En el interior del yacimiento, los arqueólogos documentaron restos de bloques reutilizados en épocas posteriores, lo que indica intervenciones humanas tras su construcción original. También se registraron marcas descritas como "líneas de óxido", asociadas a técnicas antiguas de corte de piedra. A ello se suman vigas de madera integradas en la estructura, colocadas como refuerzo en distintas secciones del edificio.
La segunda tumba, situada al sur de la primera, conserva un estado de preservación más completo. Su planta arquitectónica repite el esquema del primer monumento, aunque sin las mismas alteraciones provocadas por la extracción posterior de materiales.
Una tradición funeraria milenaria
El equipo también documentó un área de enterramientos predinásticos con cuerpos en posición flexionada y envueltos en esteras vegetales. Junto a ellos aparecen vasos cerámicos de tipo "black-topped", asociados a las fases Naqada II y Naqada III, previas a la unificación del antiguo Egipto.
En el mismo sector se identificaron sepulturas del Período Tardío, tanto individuales como colectivas, algunas con restos de ataúdes de madera. Esta secuencia confirma que el lugar mantuvo un uso funerario durante distintas etapas históricas, con cambios en rituales y materiales empleados.
La combinación de tumbas dinásticas, enterramientos predinásticos y estructuras posteriores convierte a Jabal al-Tayr en un punto clave para el estudio de la evolución funeraria egipcia.
Fuente: larepublica.pe