Científicos costarricenses colocaron una pantalla táctil con IA en un bosque salvaje: 16 monos la usaron para obtener plátanos de recompensa

Los monos capuchinos salvajes se están adentrando en el mundo de la inteligencia artificial y están aprendiendo la tecnología con sorprendente rapidez. En una reserva forestal de Costa Rica, investigadores desarrollaron un sistema de pantalla táctil con IA que permite a estos primates completar tareas sencillas a cambio de plátanos.

CapuchinAI es una tecnología que podría ofrecer al personal científico una forma diferente e innovadora de estudiar la inteligencia, el aprendizaje, la memoria y la toma de decisiones de los animales en el entorno salvaje. La investigación publicada en Journal of Primatology fue desarrollada por científicos de la Universidad de Emory y el Instituto Tecnológico de Georgia.

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Monos usan la inteligencia artificial en el bosque de Costa Rica

El experimento se llevó a cabo en la Reserva Forestal de Taboga, donde los científicos estudian monos capuchinos de cara blanca en estado salvaje. CapuchinAI combina reconocimiento facial, una pantalla táctil, una pequeña computadora y un dispensador automático de comida. Cuando un mono se acerca a la plataforma, el sistema lo detecta, le presenta una tarea y le otorga una recompensa alimenticia al completarla.

La visión artificial permite que el modelo transfiera las pruebas de un mono capuchino identificado a otro para que varios individuos puedan participar en una sesión de pruebas. Foto: Universidad de Emory

La visión artificial permite que el modelo transfiera las pruebas de un mono capuchino identificado a otro para que varios individuos puedan participar en una sesión de pruebas. Foto: Universidad de Emory

Todo el sistema fue diseñado para funcionar al aire libre y puede operar durante aproximadamente ocho horas con una batería ligera. Los investigadores afirmaron que esta tecnología podría permitir, en el futuro, realizar experimentos cognitivos controlados con primates salvajes a una escala mucho mayor.

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Un truco sencillo que aprendieron los primates

El primer desafío fue lograr que los monos entendieran para qué servía la pantalla táctil y cómo funcionaba. Los investigadores colocaron inicialmente un cuadrado azul en la pantalla y, cuando uno de ellos la tocaba, el sistema registraba la interacción y liberaba un trozo de plátano deshidratado.

Durante los dos primeros días, los monos mostraron poco interés. Entonces llegó Trompudo, un capuchino macho grande cuyo nombre significa "hocico grande".

"Se subió a la caja y empezó a golpear la parte trasera", recordó el investigador Federico Sánchez Vargas. "Finalmente, golpeó la pantalla táctil y salió una rodaja de plátano".

"Era casi como si se le viera darse cuenta: '¡Ah, eso es lo que hay que hacer, tocar la pantalla!'", dijo. "Fue asombroso ver a un individuo aprender algo tan rápido". Pronto, otros capuchinos comenzaron a acercarse a la máquina, agregó.

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La IA reconoce monos con precisión

El sistema de reconocimiento facial de CapuchinAI se entrenó inicialmente con vídeos e imágenes fijas de seis monos capuchinos salvajes. Los investigadores utilizaron miles de imágenes para enseñar al sistema a distinguir a cada mono individualmente.

Durante las pruebas de campo, el modelo de reconocimiento facial identificó a los seis monos con un 97% de precisión a partir de imágenes fijas, vídeos y grabaciones en directo. Sin embargo, los investigadores pronto se toparon con un problema. En el sitio de estudio en Costa Rica hay aproximadamente 100 monos capuchinos, y el equipo no disponía de suficiente material de alta calidad de cada individuo para entrenar el sistema.

Por lo tanto, en lugar de exigir inicialmente a la IA que identificara con exactitud qué mono estaba frente a ella, el sistema se entrenó para reconocer si el animal que se acercaba era un capuchino.

Una vez que un mono se acercaba a la pantalla táctil, la cámara web podía grabarlo. Estas nuevas grabaciones podían utilizarse para ampliar y mejorar la base de datos de reconocimiento facial.

Fuente: larepublica.pe

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