Del entusiasmo a la ejecución: el Perú y la IA, jugando en pared

Mientras el mundo mira el Mundial, no puedo evitar pensar en una jugada en particular: la pared. Esa en la que un jugador le pasa la pelota a un compañero y sigue corriendo, confiando en que se la devolverá al espacio. Es pura confianza, pura sincronía, puro entendimiento. Y creo que eso es exactamente lo que el Perú necesita construir con la IA: una pared bien jugada.

Hace un año, cuando hablaba de IA en una reunión, la mitad de la sala asentía por compromiso. Hoy, esa misma sala me interrumpe con preguntas concretas: “¿Cómo lo aplico en mi planilla?”, “¿por dónde empiezo si tengo 40 personas y un Excel gigante?”. Esa es la mejor noticia para el Perú: estamos pasando de la curiosidad a la ejecución.

Y lo digo con data. El Work Trend Index 2026 de Microsoft analizó más de 100.000 conversaciones reales con Copilot: el 49% del trabajo que ya hacemos con IA es cognitivo (analizar, evaluar, decidir, crear), y el 58% de los usuarios dice que hoy produce trabajo que no podía hacer hace un año. Traducido al criollo: la IA no te reemplaza, te amplifica.

Ahí entra el Perú a la cancha. Veo a una jefa de finanzas que con Copilot consolida en 20 minutos lo que antes le tomaba tres días. Veo equipos comerciales personalizando propuestas sin aumentar el tamaño del equipo. Veo a una pyme como María Almenara transformando su operación con datos e IA, sin perder identidad.

Pero el informe también trae un dato incómodo: los factores organizacionales explican más del 67% del impacto real de la IA. Los individuales, apenas el 32%. El problema no es que la gente no sepa usar IA, es que muchas organizaciones aún no están diseñadas para que la IA rinda. Tenemos colaboradores listos, pero sistemas oxidados.

¿Qué le diría a un CEO peruano? Tres centros al área: (i) empieza por ti, no delegues el aprendizaje; (ii) rediseña, no maquilles: no se trata de meterle IA a procesos existentes, sino de repensarlos; y (iii) Invierte en tu gente antes que en la herramienta. El ‘reskilling’ no es un ‘nice to have’; es la diferencia entre liderar o mirar.

Como en el Mundial, las grandes selecciones no ganan solo por tener al mejor jugador, sino por jugar juntas, leerse y hacer paredes. Lo mismo aplica a las empresas peruanas y la IA: no se trata solo de quién tiene la mejor tecnología, sino de quién sabe manejarla en sociedad con su gente.

La IA no va a salvar al Perú. Pero los peruanos, haciendo pared con la IA, sí pueden cambiar el partido.

Fuente: elcomercio.pe

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