Enzo Fernández, el salvador de Argentina que compraba su ropa en marketplace y la noche que jugó en el Monumental de la U con 20 años

Hay futbolistas que parecen destinados a aparecer cuando el partido se rompe. Cuando el reloj aprieta, las piernas pesan y la angustia amenaza con quedarse para siempre. Enzo Fernández pertenece a esa especie. Lo demostró en Qatar 2022 con aquel gol frente a México que cambió el rumbo de la selección argentina campeona del mundo. Y volvió a hacerlo cuatro años después, en el Mundial 2026, con un derechazo en el minuto 92 que desató la locura: Argentina derrotó 3-2 a Egipto, remontó un partido que parecía imposible y se clasificó a los cuartos de final.

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No fue un gol más. Fue el gol que evitó un final prematuro para una generación acostumbrada a competir hasta el último suspiro. El gol que confirmó que este equipo, como dijo el propio mediocampista después del encuentro, “nunca se da por vencido”. Y también el que consolidó a Enzo como uno de los grandes líderes futbolísticos y emocionales de la Albiceleste.

Porque si alguien representa el espíritu de esta selección es justamente él. No siempre desde el protagonismo mediático, pero sí desde la personalidad. Corre, recupera, ordena, asiste y, cuando hace falta, también aparece para definir partidos que parecen condenados.

La escena tuvo inevitablemente sabor a déjà vu. En Qatar, frente a México, Argentina llegaba contra las cuerdas tras perder con Arabia Saudita. Aquella noche, Lionel Messi abrió el marcador y Enzo selló el triunfo con un gol inolvidable que terminó siendo uno de los momentos bisagra hacia el título mundial. En Norteamérica, el contexto fue distinto, pero la sensación fue la misma: cuando Argentina más lo necesitó, el volante apareció otra vez.

Enzo Fernandez marcó su primer gol ante México en Qatar 2022. (Foto: AP)

Resulta difícil creer que detrás de ese futbolista que hoy domina partidos mundialistas hubo un joven que no hace tanto buscaba ropa usada en Marketplace para ahorrar algunos pesos junto a su pareja, Valentina Cervantes. La historia se volvió viral tiempo después porque reflejaba una realidad común para miles de familias argentinas: antes de los millones, hubo sacrificio; antes del lujo europeo, hubo una economía ajustada donde cada gasto debía pensarse.

Esa misma humildad sigue acompañándolo, aunque hoy sea uno de los mediocampistas más cotizados del planeta.

Después de conquistar el Mundial de Qatar, el Chelsea decidió romper el mercado en enero de 2023 pagando alrededor de 121 millones de euros para convertirlo en uno de los fichajes más caros de la historia de la Premier League. La cifra impresionó al mundo, pero quienes siguieron su evolución en River Plate sabían que tarde o temprano el salto iba a llegar.

Su nombre tampoco fue casualidad. Sus padres lo bautizaron Enzo en homenaje a Enzo Francescoli, el ídolo uruguayo que marcó una época en River Plate y despertó la admiración de generaciones enteras de hinchas millonarios.

Marcelo Gallardo quedó fascinado con él apenas lo vio entrenar en River Camp. Tenía apenas 18 años cuando fue convocado por primera vez al plantel profesional. Debutó oficialmente en marzo de 2020 y, poco después, encontró el escenario ideal para crecer cuando fue cedido a Defensa y Justicia. Allí comenzó realmente la transformación.

Con Hernán Crespo primero y Sebastián Beccacece después ganó confianza, ritmo y protagonismo. Levantó la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana, dos títulos históricos para el club de Florencio Varela, y empezó a llamar la atención por esa mezcla de técnica, despliegue e inteligencia táctica que hoy lo distingue. En ese recorrido también hubo una parada que los hinchas peruanos recuerdan perfectamente.

Enzo Fernández y la noche en el Estadio Monumental

En la Copa Libertadores 2021 enfrentó a Universitario de Deportes durante la fase de grupos. En Buenos Aires fue una de las grandes figuras en el contundente 3-0 de Defensa y Justicia. Sin marcar goles, dominó el mediocampo, distribuyó el juego y confirmó por qué ya era considerado una de las mayores promesas del fútbol argentino.

Semanas después volvió a cruzarse con la ‘U’ en el Estadio Monumental de Lima. Aquella vez encontró un partido mucho más físico, con menos espacios y más fricción. Universitario consiguió contenerlo y rescató un empate 1-1, aunque el resultado terminó siendo insuficiente para seguir con vida en el torneo.

Enzo Fernández fue campeón de la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana con Defensa y Justicia.

Curiosamente, años más tarde también enfrentaría a Alianza Lima en esta temporada, antes de regresar con Argentina al escenario donde otra vez escribiría historia.

El recorrido desde aquellos partidos en Sudamérica hasta convertirse en héroe mundialista parece corto al repasarlo, pero estuvo lleno de obstáculos. Pasó por préstamos, competencia feroz en River, una rápida adaptación en Benfica y luego el enorme desafío de justificar una transferencia récord en Inglaterra.

Nada de eso modificó su esencia. Enzo sigue jugando como si todavía tuviera que convencer a alguien de que merece estar allí. Tal vez por eso conecta tanto con la gente. Porque nunca transmite la sensación de sentirse una estrella inalcanzable. Corre como el primero y celebra como el último.

Enzo Fernández, el segundo jugador más valorado en el 3-0 de DYJ ante Universitario. (Foto: SofaScore)

Cuando el árbitro marcó el final frente a Egipto, los abrazos fueron interminables. Lionel Scaloni respiró aliviado, los suplentes invadieron el campo y Enzo quedó otra vez en el centro de una fotografía destinada a permanecer en la memoria colectiva.

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Fuente: elcomercio.pe

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