El Gobierno de Keiko Fujimori buscaría obtener facultades legislativas por 120 días para impulsar una reforma orientada a las micro y pequeñas empresas (mypes). Entre las principales propuestas figurarían la creación de un régimen laboral progresivo, un nuevo esquema tributario con un impuesto a la renta empresarial único y progresivo, medidas para ampliar el acceso al financiamiento, promover la digitalización y reducir las barreras burocráticas.
Para los especialistas consultados por El Comercio, la propuesta aborda algunos de los principales problemas del sector, aunque todavía deja desafíos pendientes para lograr una mayor formalización y productividad.
Víctor Fuentes, gerente de Políticas Públicas del Instituto Peruano de Economía (IPE), considera que uno de los principales aciertos es plantear una reforma integral del régimen tributario de las mypes.
“Hay algunos temas centrales que sí se están cubriendo como la necesidad de reformar el régimen tributario formal. El enanismo empresarial depende significativamente de la multiplicidad de regímenes empresariales que no permiten el escalamiento hacia el régimen general”, explicó.

Fuentes destacó además la importancia de avanzar en simplificación administrativa y financiamiento, especialmente mediante un sistema único de trámites que reduzca la discrecionalidad de los funcionarios municipales.
Sin embargo, advirtió que la formalización no depende únicamente de reducir costos. “No hay que perder de vista que la formalidad también tiene que ver con los beneficios de ser formal. Hoy EsSalud presenta serias deficiencias y termina convirtiéndose en un desincentivo para muchos trabajadores”, señaló.
Desde la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Rodolfo Ojeda, sostuvo que la iniciativa genera expectativas, aunque remarcó que el reto está en que las medidas tengan un impacto real sobre las empresas.
“El éxito no se medirá por el número de decretos legislativos publicados, sino por lo que cambie en la operación diaria de un negocio pequeño: cuántos trámites deja de hacer, cuánto tiempo y dinero ahorra y si accede o no a un crédito en condiciones razonables”, afirmó el presidente del Gremio de la Pequeña Empresa de la CCL.
Añadió que la prioridad debe ser hacer que la formalidad resulte atractiva para las empresas. “Mientras formalizarse implique asumir una carga tributaria, laboral y administrativa superior a la capacidad real de una microempresa, la informalidad seguirá siendo la opción predominante.”

Cambios laborales y tributarios
Uno de los aspectos que más expectativa genera es la posibilidad de modificar el régimen laboral de las mypes, incluyendo la CTS, las gratificaciones, las vacaciones, los aportes a EsSalud y las pensiones.
Para Fuentes, existe margen para implementar un régimen laboral progresivo que reduzca los costos no salariales y favorezca la formalización. “Un rediseño integral tanto laboral como tributario tiene potencial para impulsar la formalización, siempre que se enfoque en proteger al ciudadano y no únicamente el puesto de trabajo.”
En la misma línea, Mauro Ugaz, socio del Área Laboral de EY Perú, sostuvo que el Ejecutivo podría evaluar unificar el régimen laboral de las micro y pequeñas empresas.

“El régimen de la microempresa podría extenderse a la pequeña empresa y también podrían implementarse incentivos tributarios para las mypes que contraten jóvenes entre 18 y 24 años”, comentó.
No obstante, recordó que cualquier modificación requerirá cambios legales y no únicamente reglamentarios.
Por su parte, Germán Lora, docente de ESAN Business Law, señaló que la reforma laboral debe formar parte de una estrategia más amplia.
“La informalidad no pasa solamente por el aspecto laboral. Se requiere una revisión integral que incluya remuneración mínima, seguridad y salud en el trabajo, y simplificación de obligaciones”, precisó.
Respecto al planteamiento de un impuesto a la renta empresarial único con tasas progresivas, Ojeda indicó que la propuesta puede ser positiva siempre que el esquema incentive el crecimiento empresarial.
“Si hay saltos abruptos en las tasas, la norma terminará premiando a quien decide no crecer. La progresividad debe operar por tramos marginales y mantener una vía realmente simplificada para el microempresario.”

Acceso al crédito sigue siendo el mayor desafío
Otro de los ejes contemplados en las facultades es la creación de nuevos mecanismos para facilitar el financiamiento de las mypes.
Fuentes sostuvo que el principal problema no es únicamente el costo del crédito, sino el acceso. “El problema de fondo está en las dificultades para demostrar formalidad. Los créditos informales terminan cobrando tasas superiores al 500%, por lo que el objetivo debe ser ampliar el acceso mediante mayor competencia y nuevos productos financieros.”
Desde la CCL coinciden con ese diagnóstico. “Hay negocios viables que no acceden al crédito porque carecen de historial financiero o garantías. Cuando el crédito no llega por la vía formal, llega por la informal, a tasas que ningún negocio puede sostener”, afirmó Ojeda.
El dirigente planteó fortalecer los fondos de garantía, impulsar el factoring y ampliar el uso de información alternativa para la evaluación crediticia.

Gremios piden mayor precisión antes de respaldar las medidas
Aunque el Ejecutivo plantea reformas para impulsar la formalización, algunos gremios consideran que todavía falta conocer el contenido específico de los cambios.
Pio Pantoja, presidente de Aspan, cuestionó que hasta ahora no se haya convocado a los principales representantes de las mypes para recoger sus propuestas. “Hasta ahora son rumores infundados”.
Además, sostuvo que mejorar la atención de EsSalud ayudaría a fortalecer la formalización y consideró que una mayor competencia entre entidades financieras contribuiría a reducir el costo del crédito.

En tanto, Andrés Choy, presidente de la Asociación de Bodegueros del Perú, señaló que el proyecto contiene lineamientos generales, pero todavía carece de definiciones concretas. “Las facultades solicitadas son, en su mayoría, principios de buena fe, pero no detallan qué es lo que desean hacer.”
Añadió que el nuevo esquema tributario podría resultar favorable para las mypes siempre que no termine desincentivando su crecimiento. Asimismo, insistió en que el acceso al financiamiento continúa siendo una de las principales limitaciones para el sector.
“El acceso al crédito es muy burocrático. Las tasas de interés son muy elevadas porque el nivel de riesgo es alto; hay que mejorar la calificación crediticia y las coberturas de riesgo para conseguir mejores condiciones.”
Tasa de interés de referencia: el foco debe estar en ampliar el crédito
Otro de los temas que ha generado debate es si la tasa de interés de referencia debería formar parte de las facultades delegadas. Para Ojeda, no corresponde incluirla porque se trata de un instrumento exclusivo del Banco Central de Reserva (BCR).
“La tasa de referencia es un instrumento de política monetaria y le corresponde al Banco Central, cuya autonomía ha sido uno de los pilares de la estabilidad macroeconómica del país”, dijo.
En lugar de intervenir el precio del crédito, consideró que el Gobierno debería concentrarse en reducir el riesgo para las entidades financieras y promover una mayor competencia.

Fuentes coincidió en que el camino pasa por desarrollar productos financieros que aprovechen mejor la información disponible para ofrecer créditos más accesibles a las mypes.
Por su parte, Pantoja respaldó que este tema permanezca bajo la conducción del BCR. “Tenemos un buen presidente del BCR, que es el más indicado para responder esta pregunta”.
Mientras tanto, Choy sostuvo que la experiencia con los topes a las tasas de interés demuestra que este tipo de medidas termina restringiendo el acceso al financiamiento. “Los topes a las tasas de interés, en vez de mejorar el acceso, lo que han hecho es limitar el crédito. Lo que necesitamos es mayor competencia entre las entidades financieras.”
El reto será que las reformas se traduzcan en resultados
Los entrevistados coincidieron en que el éxito de las facultades no dependerá únicamente de las normas que se aprueben, sino de su implementación y de que las medidas logren reducir los costos de la formalidad.
Para Ojeda, si al término de los 120 días las mypes continúan enfrentando los mismos problemas de informalidad y baja productividad, significará que las reformas no lograron atacar las causas estructurales.
“Las mypes necesitan reglas simples, acceso a financiamiento, incentivos para invertir y un Estado que facilite hacer empresa en lugar de complicarlo. Ese es el mejor programa social que el país puede ofrecer”, concluyó.
Fuente: elcomercio.pe