Irán propuso este domingo crear un marco de seguridad para los países del Golfo sin la participación de potencias extranjeras, en medio del deterioro del alto el fuego alcanzado con Estados Unidos. La iniciativa fue presentada por el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araqchi, durante una visita a Bagdad, mientras el intercambio de ataques en el estrecho de Ormuz elevó nuevamente el riesgo de una escalada militar en Oriente Medio.
El canciller respaldó además la propuesta de celebrar una reunión de emergencia con los países del Golfo, Irán e Irak con el objetivo de contener la crisis. "Deberíamos alcanzar un nuevo marco que incluya a todas las naciones de la región y sin la presencia o interferencia de ninguno fuera de la zona", declaró Araqchi. Sus palabras coincidieron con una nueva jornada de enfrentamientos entre Teherán y Washington, que se acusan el uno al otro de incumplir el memorando de entendimiento firmado el 17 de junio.
Ormuz vuelve al centro de la crisis entre Teherán y EE. UU.
El principal foco del conflicto continúa en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Aunque el paso fue reabierto parcialmente tras el acuerdo de alto el fuego, Irán solo permite el tránsito por un corredor bajo su supervisión y advirtió que actuará con "mayor firmeza" contra los buques que utilicen caminos alternativos.
Araqchi sostuvo que cualquier intento de establecer mecanismos distintos a los aceptados por Teherán "solo conducirá a situaciones más complicadas y retrasos en la reapertura" definitiva del estrecho. Empresas del sector naviero señalaron que actualmente existen tres vías de navegación distintas, lo que genera incertidumbre entre los operadores. Matthew Wright, analista de Kpler, afirmó que si no se alcanza un consenso, "podríamos terminar viendo que las tres rutas se utilicen de una manera más caótica y menos segura".
Misiles y drones elevan la tensión en el golfo
Horas antes de las declaraciones diplomáticas, los Guardianes de la Revolución informaron que lanzaron misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses en Kuwait y Baréin. Según el cuerpo iraní, los ataques alcanzaron la base Ali al Salem y las instalaciones de la Quinta Flota en Puerto Salmán, como respuesta a los bombardeos ejecutados por el Comando Central de EE. UU. (Centcom) sobre objetivos en Sirik y Qeshm.
Washington explicó que esas operaciones destruyeron radares, depósitos de drones e infraestructura para el despliegue de minas navales, después de que una aeronave no tripulada iraní atacara un petrolero que atravesaba el estrecho. Por su parte, el embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, advirtió en Fox News Sunday que Estados Unidos seguirá atacando infraestructura militar si Teherán amenaza el tráfico marítimo internacional.
Líbano sigue bajo fuego pese al acuerdo de paz
La tensión regional también se mantiene en Líbano, donde Israel continuó con operaciones militares en el sur pese al reciente acuerdo firmado en Washington. El jefe del Estado Mayor israelí, Eyal Zamir, afirmó que su país respetará el pacto, aunque mantendrá acciones contra amenazas atribuidas a Hezbollah.
Irán rechazó ese entendimiento y reiteró que la retirada israelí constituye un requisito de una paz duradera. El portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, calificó esa condición como "esencial", mientras el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Ghalibaf, aseguró que el tema fue tratado con el líder del Legislativo libanés, Nabih Berri. Entretanto, la agencia NNA informó de nuevos bombardeos israelíes en el sur del país, donde los combates continuaron pese a los compromisos diplomáticos.
Fuente: larepublica.pe