Jackson Mora: la ruta de los casi S/10 millones que lo llevó del octágono a prisión

De competir en el octágono a permanecer tras las rejas. Jackson Rivelino Mora Rodríguez, de 51 años, pasó de los escenarios de las artes marciales mixtas a un establecimiento penitenciario luego de que el pasado 11 de julio el Poder Judicial le impusiera 15 meses de prisión preventiva por su presunta participación en el desvío de más de S/9,9 millones de la Municipalidad Distrital de Pueblo Nuevo, en Chincha. La Fiscalía lo señala como uno de los principales receptores del dinero ilícito mediante la empresa FFC MMA S.A.C., de la que era accionista junto con su hermana Noelia Ruth Mora Rodríguez, dentro de la presunta banda criminal denominada “Los Arquitectos del Fraude”.

La hipótesis del Ministerio Público sostiene que la organización criminal Los Arquitectos del Fraude habría desviado ilícitamente S/9′984.793,00 de la Municipalidad Distrital de Pueblo Nuevo, en la provincia de Chincha.

Según la investigación, el dinero fue transferido inicialmente a la empresa FFC MMA S.A.C., vinculada a Jackson Mora, para luego ser distribuido entre Inversiones Torrico E.I.R.L. y Servicios Mugaburu E.I.R.L.. Los montos fueron de S/818.706,40, S/4′575.886,60 y S/4′590.200,00, respectivamente.

Los Arquitectos del Fraude. 
PNP

De acuerdo con la tesis fiscal, una vez que el dinero ingresó a estas cuentas fue distribuido mediante diversas operaciones financieras con el propósito de dificultar su rastreo y evitar que las entidades bancarias detectaran movimientos inusuales.

Según información policial a la que este Diario tuvo acceso, FFC MMA S.A.C. realizó transferencias por S/294.610,00. En tanto, Inversiones Torrico E.I.R.L. efectuó una transferencia por S/1′858.500,00 y un retiro en ventanilla por S/220.000,00. Por su parte, Servicios Mugaburu E.I.R.L. ejecutó una transferencia a terceros por S/1′840.800,00 y un retiro en efectivo de S/1′173.200,00.

Los hermanos Mora Rodríguez ingresaron al radar de los investigadores luego de que se detectara que ambos figuraban como accionistas de FFC MMA S.A.C. Jackson Mora poseía el 90% de las acciones, mientras que su hermana, Noelia Ruth Mora Rodríguez, era propietaria del 10% restante y se desempeñaba como gerente general desde 2022.

De acuerdo con la inscripción de la empresa en los Registros Públicos, su objeto social comprendía la organización de eventos deportivos y de entretenimiento, así como la comercialización de productos farmacéuticos, entre otras actividades.

Ruth Mora Rodríguez
Foto: PNP

El pasado 2 de julio, durante un megaoperativo ejecutado de manera conjunta por la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ministerio Público, fueron detenidos 13 presuntos integrantes de la organización criminal y se allanaron 12 inmuebles en Lima. Entre los intervenidos figuraban Jackson Mora y su hermana.

Antes de concretar el millonario fraude, la presunta organización criminal habría diseñado un plan para acercarse a su objetivo. La investigación fiscal señala que sus integrantes contactaron al alcalde de Pueblo Nuevo, William Sánchez Cahuana, haciéndose pasar por asesores de la congresista Jeny López. Para darle credibilidad al engaño, alquilaron una oficina en el distrito de Santiago de Surco y la acondicionaron para simular un despacho congresal.

Aprovechándose de la necesidad del alcalde y de la población por destrabar proyectos de agua y saneamiento, los presuntos integrantes de la red sostuvieron una reunión con Sánchez Cahuana el 13 de abril de 2026 en Pueblo Nuevo. En ese encuentro le ofrecieron respaldo desde el Congreso para impulsar dichas obras.

El verdadero objetivo era otro. El 22 de abril de 2026, el alcalde fue citado a la oficina alquilada en Lima. Según la investigación, bajo engaños consiguieron que proporcionara su usuario y contraseña del Sistema Integrado de Administración Financiera (SIAF) del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Con ese acceso comenzaron los millonarios movimientos de dinero entre las empresas que hoy son materia de investigación.

Para la División de Investigación de Estafas y Otras Defraudaciones (Diveod), perteneciente a la Dirincri, los hermanos Mora Rodríguez fueron los principales receptores de los fondos desviados, utilizando como cuenta receptora la empresa FFC MMA S.A.C.. Por esa razón fueron incorporados a la investigación por los presuntos delitos de banda criminal y fraude informático.

Por encima de los hermanos Mora Rodríguez habría operado un grupo de personas que, según la tesis del Ministerio Público, cumplía el rol de cabecillas y organizadores de la presunta organización criminal. Se trata de César Antonio Nepo Zolla, de 58 años, y Jesús Daniel Mesones Mazzini, de 40. Este último, de acuerdo con la declaración de Jackson Mora, era uno de los principales auspiciadores de los eventos deportivos que organizaba y mantenía una amistad cercana con él desde el 2023.

Daniel Mesones Mazzini, de 40 años. 
Foto: PNP

En su declaración ante la Fiscalía, Jackson Mora Rodríguez sostuvo que Mesones le ofreció una ganancia de hasta el 10% del monto total que ingresaría a la cuenta de su empresa bajo la promesa de que participarían en una licitación pública convocada por la Municipalidad de Pueblo Nuevo. Según su versión, una vez adjudicado el contrato, recibiría una suma superior a los S/800.000 si aceptaba “alquilar” la empresa FFC MMA S.A.C. para la operación.

El exesposo de la modelo Tilsa Lozano también declaró que, en abril de este año, Mesones le comunicó que la supuesta licitación ya había sido ganada y que debían tramitar una serie de cheques de gerencia a favor de otras empresas.

“El 23 de abril me llama Daniel Mesones indicándome que ya habían depositado el dinero a la cuenta de mi empresa FFC MMA S.A.C. También me dijo que tenía que concurrir con la gerente de mi empresa a la agencia del BCP de La Aurora, en Miraflores, para solicitar los cheques de gerencia a nombre de las empresas proveedoras Inversiones Torrico E.I.R.L. y Servicios Mugaburu E.I.R.L.”, declaró Mora ante el Ministerio Público.

Daniel Mesones Mazzini y Jackson Mora, implicados en 'Los arquitectos del fraude'.

Tal como, según dijo, habían acordado previamente, luego de realizarse las operaciones financieras la empresa FFC MMA S.A.C. conservó S/818.706,40, mientras que el resto del dinero fue transferido a las otras dos empresas, desde donde posteriormente se realizaron nuevas operaciones para continuar distribuyendo los fondos.

A diferencia de Jackson Mora Rodríguez, su hermana Noelia Ruth Mora Rodríguez recuperó su libertad luego de permanecer siete días bajo detención preliminar. En el caso del expeleador, el Poder Judicial le impuso 15 meses de prisión preventiva al considerar que existía peligro de fuga, debido a que no logró acreditar suficientemente sus arraigos.

De acuerdo con la hipótesis fiscal, Los Arquitectos del Fraude habrían estado conformados por una estructura con funciones claramente definidas. La organización tendría dos presuntos cabecillas que actuaban de manera coordinada: uno encargado de facilitar la infraestructura para ejecutar el engaño y otro dedicado a captar a los integrantes que participarían en las operaciones financieras.

El primero de ellos, César Antonio Nepo Zolla, habría sido el responsable de alquilar una oficina en un edificio empresarial ubicado en la avenida La Encalada, en Santiago de Surco.

César Antonio Nepo Zolla, de 58 años. 
Foto: PNP

Según registros de videovigilancia incorporados a la investigación, Nepo Zolla fue captado ingresando al inmueble con maletines, computadoras portátiles y diversos equipos que habrían servido para acondicionar el lugar como un supuesto despacho congresal.

La Fiscalía sostiene que el ambiente fue cuidadosamente preparado para dar apariencia de legitimidad. En el lugar se colocaron fotografías de la congresista Jeny López, logotipos oficiales del Congreso de la República, fotochecks de identificación falsificados, supuestas secretarias y hasta personas que simulaban realizar labores de limpieza, quienes ingresaban con mascarillas para ocultar parcialmente sus rostros.

César Nepo y los cuatro falsos asesores legales ingresan al edificio Polo Hunt II con la finalidad de inducir a error al alcalde para obtener su código de acceso a la plataforma SIAF.
Fotos: PNP

El segundo presunto cabecilla, Jesús Daniel Mesones Mazzini, habría tenido a su cargo la captación de Jackson Mora y la coordinación de las operaciones que se ejecutarían a través de FFC MMA S.A.C.

Según la investigación, Mesones también habría coordinado reuniones con el expeleador para gestionar la emisión de facturas comerciales presuntamente falsas, documentos que servirían para justificar ante las entidades bancarias las millonarias transferencias que posteriormente serían ejecutadas.

El día en que Noelia Ruth Mora Rodríguez acudió a una agencia bancaria para realizar parte de las operaciones financieras, llegó acompañada por el joven deportista Álvaro André Vacacelo Guerrero, quien, según declaró ante las autoridades, cumplía funciones de seguridad.

Álvaro André Vacacelo Guerrero. 
Foto: PNP

Vacacelo también fue detenido durante el megaoperativo; sin embargo, actualmente afronta la investigación bajo mandato de comparecencia con restricciones.

Detrás de las otras dos empresas receptoras del dinero, Inversiones Torrico E.I.R.L. y Servicios Mugaburu E.I.R.L., la Fiscalía identifica a Félix Víctor Saldarriaga Guerrero, un ciudadano piurano que, de acuerdo con la investigación, habría facilitado ambas razones sociales a cambio de una comisión.

Félix Víctor Saldarriaga Guerrero. 
Foto: PNP

Tanto Saldarriaga como Jeremi Giovani Torrico Mugaburu fueron detenidos e investigados en calidad de presuntos acopiadores del dinero.

Las pesquisas también revelan que, un día después de que Mesones Mazzini comunicara a Jackson Mora que el dinero ya podía ser retirado, Félix Víctor Saldarriaga Guerrero fue intervenido por agentes de la Divieod cuando intentaba retirar S/400.000 de una entidad bancaria.

Ese mismo día, según imágenes de videovigilancia recopiladas por la Policía, el investigado ingresó a por lo menos cinco agencias distintas del Banco de Crédito del Perú (BCP), una conducta que, para los investigadores, sería compatible con el retiro fraccionado de los fondos presuntamente obtenidos mediante el fraude.

Fuente: elcomercio.pe

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *