La Overseas Highway en el sur de Florida, Estados Unidos, es una carretera de 182 kilómetros que une el continente americano con los famosos Cayos de Florida y 44 islas a través de puentes que parecen flotar sobre las aguas turquesas del Caribe.
Más que una ruta de transporte, la vía es considerada una obra maestra de la ingeniería moderna y fue incluida por la plataforma Hellotickets entre los viajes por carretera más pintorescos de Estados Unidos, junto a rutas legendarias como la Ruta 66 y la Pacific Coast Highway.
La joya de la corona: el puente de siete millas
Entre los tramos más emblemáticos se encuentra el Puente de las Siete Millas, construido a principios del siglo XX y que en su día fue uno de los más largos del planeta. El recorrido ofrece vistas de 360 grados al océano y se ha convertido en una postal de Florida.

La antigua versión de la estructura, ahora fuera de servicio para automóviles, se ha transformado en un sendero exclusivo para peatones y ciclistas, lo que permite una experiencia aún más cercana con la naturaleza.
Historia y turismo a través de la carretera
La Overseas Highway se erigió sobre los restos del antiguo Overseas Railroad, destruido por un huracán en 1935. Gracias a la reconstrucción impulsada por el New Deal, conservó parte de las estructuras ferroviarias adaptadas para vehículos, lo que también le confiere valor histórico.
A lo largo del camino, ciudades como Key Largo, Islamorada y Marathon ofrecen actividades como buceo, pesca deportiva y paseos en bote. En Big Pine Key, es posible avistar ciervos en peligro de extinción y visitar playas como las del Parque Estatal Bahía Honda. El lugar de llegada es Key West, una ciudad vibrante que combina cultura caribeña, arquitectura histórica y la antigua casa del escritor Ernest Hemingway.
Más que un camino
Reconocida como la carretera All-American, la Overseas Highway no es solo un camino: se ha convertido en un destino turístico completo. Con bares frente a la playa, pueblos de artesanos, senderos naturales y puestas de sol inolvidables, cada kilómetro muestra armonía entre la naturaleza y el ingenio humano.
Viajar por ella es vivir una experiencia sensorial única: un recorrido en el que la ruta en sí es tan memorable como el destino.
Fuente: larepublica.pe