La psicología dice que las personas que dejan sus responsabilidades a último momento no lo hacen por flojera, sino que intentan buscar motivación

Dejar las obligaciones para el último momento suele ser un hábito muy juzgado, ya que se califica a la persona como descuidada o floja. Sin embargo, los expertos en psicología tienen una perspectiva totalmente diferente de este comportamiento. Si bien se puede interpretar como una falta de voluntad, también puede tratarse de una estrategia para conseguir motivación, pero no es lo único. En esta nota informativa te brindaré más detalles al respecto.

Quizás te identifiques con esta costumbre. Tienes distintas responsabilidades, tales como ordenar tu cuarto, presentar algún trabajo importante o hacer las compras de la semana, pero no lo realizas en ese instante; al contrario, consideras que aún sobra tiempo.

Conforme pasen las horas, te das cuenta que estás sobre la hora y, de manera instantánea, se activa un mecanismo que te permite realizar dicha actividad pendiente en breve tiempo, sin importar si el resultado sea positivo o negativo.

Esa actitud ha sido objeto de estudio por muchos investigadores para comprender exactamente cuáles son los rasgos de estas personas acostumbradas a dejar todo a último momento; los resultados han sido más que interesantes.

Estas personas recién realizan sus responsabilidades cuando descubren que el tiempo está en su contra. (Crédito: Magnific / Imagen referencial)

Qué dice la psicología sobre las personas que acostumbran a dejar todo a último momento

Para comenzar, distintos profesionales relacionan este comportamiento a la procrastinación, el cual consiste en retrasar las tareas u obligaciones de manera consciente o semi-inconsciente. En realidad, los expertos en psicología lo consideran un problema, ya que puede afectar el ritmo de vida —tanto como física y mental— de quien lo pone en práctica.

Pero no es lo único. Existen otros factores detrás de dejar todo a último momento que suelen ser llamativos. En un artículo redactado para el sitio Psicología y Mente, la psicóloga Ester Fernández explica que estas personas no son organizadas, ya que no se establecen horarios.

Como resultado, pueden padecer de estrés, ansiedad o, en el peor de los casos, depresión. No obstante, también existe una contraparte. Para Fernández, estos individuos les agrada conseguir motivación o buscan vivencias llamativas para realizar sus quehaceres.

Dejar las responsabilidades a último momento solo incrementa el estrés y la ansiedad. (Crédito: Magnific / Imagen referencial)

La profesional puntualiza que estas personas suelen acumular sus responsabilidades a último momento porque imaginan que, si cuentan con distintas responsabilidades a la vez, se sentirán entusiasmados y obtendrán resultados positivos.

Pese a esta intención, dejar pendientes solo incrementa la tensión, lo que eleva notablemente el riesgo de padecer saturación mental.

Otra causa de la procrastinación, según Ester Fernández, se debe al miedo de fracasar en las responsabilidades. La especialista en salud mental señala que existen individuos que tienden postergar sus quehaceres como un mecanismo de defensa ante la idea de que fallarán en su intento.

Cómo evitar la procrastinación

Para despegarte de este mal hábito, Capital Psicólogos puntualiza que es necesario dividir las tareas en partes más pequeñas, eliminar las distracciones, usar la técnica del “tiempo limitado” y, sobre todo, saber compensarte por el esfuerzo realizado.

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Fuente: elcomercio.pe

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