Padre Óscar Aquino Pérez, director y fundador de Los Toribianitos, cumple 93 años

Hay voces que no se apagan. Permanecen en la memoria a través de una canción de Navidad, una celebración religiosa o aquel recuerdo de infancia que vuelve con los años. Para muchas generaciones, esas voces tienen un nombre: Los Toribianitos del Perú.

Este sábado 1 de agosto, Monseñor Óscar Aquino Pérez, director de Los Toribianitos del Perú, cumplirá 93 años y la Parroquia San Lorenzo del Rímac será el escenario de un encuentro especial. A las 6:30 p.m., la comunidad rimense y algunos exintegrantes de la histórica agrupación coral se reunirán para expresarle su cariño y reconocimiento a quien dedicó gran parte de su vida a mantener viva esta tradición.

Quien escribe estas líneas también fue integrante de Los Toribianitos del Perú. Por ello, este homenaje nace desde la memoria y el agradecimiento de quienes alguna vez formaron parte de un coro que marcó sus vidas. Para esta ocasión, se buscó reencontrar a antiguos compañeros de la agrupación y recoger sus testimonios sobre la influencia de Monseñor Aquino Pérez, el sacerdote que convirtió el canto en una herramienta de formación, fe y unión.

Durante décadas, bajo su dirección, Los Toribianitos del Perú se convirtió en uno de los coros infantiles más representativos del país. Por sus filas pasaron generaciones de niños y adolescentes que aprendieron que la música podía ser también una forma de servicio y expresión.

El coro llevó la palabra de Dios a través de sus interpretaciones en iglesias, celebraciones religiosas y matrimonios, pero su historia fue más amplia: también difundió la música criolla, participó en presentaciones navideñas y acompañó momentos especiales de miles de familias peruanas.

A sus 93 años, Monseñor Óscar Aquino Pérez recibe el reconocimiento de quienes alguna vez cantaron bajo su guía. Este sábado, el Rímac será testigo de un homenaje a un hombre que dedicó su vida a formar voces, pero sobre todo personas.

Con motivo del cumpleaños de Óscar Aquino Pérez, director y fundador de Los Toribianitos, El Comercio reunió los testimonios de exintegrantes del coro, quienes respondieron dos preguntas sobre su legado.

1.El padre Óscar Aquino Pérez cumple 93 años y marcó la vida de muchas generaciones de Toribianitos. ¿Qué recuerdo guarda de él y qué enseñanza fue la más importante que le dejó durante su formación en el coro?

2. “Los Toribianitos” se convirtieron en un símbolo del Perú gracias al trabajo del padre Óscar Aquino Pérez. A tantos años de distancia, ¿cómo cree que debe ser recordado su legado y qué significa para usted haber sido parte de esa historia?

Carlos Cáceda, exToribianito

1.- Tengo recuerdos muy presentes del padre Oscar cuando estábamos en el coro. Aunque muchos no crean el padre Oscar se ponía su buzo, polo y zapatillas para jugar una pichanga, y se defendía ah! Luego una gaseosa y un pancito con pollo que nos compraba el padre a todos los del coro. Parecía un momento simple, pero era divertido y ahora vale oro. Así como ese tengo muchos más recuerdos y anécdotas como irnos a Estados Unidos con el coro. Pero lo que el padre nos inculcó siempre fue el respeto hacia los demás, era fundamental y estoy seguro que gran parte de la persona que soy ahora se la debo al padre, que seguro él no sabe, pero nos llevó por un camino que a todos los del coro nos formaron en una gran persona.

2.- El padre es y será siempre recordado por su espontaneidad y humildad ante cualquier persona. Por más que muchas personas lo conocen, él siempre fue el mismo. Un ejemplo a seguir.

Jorge Fernández, exToribianito

1.-El padre Óscar me dejó una enseñanza que siempre llevo conmigo: vivir con valores y ser coherente entre lo que uno piensa, dice y hace. En el coro aprendimos a convivir, trabajar en equipo y compartir una misma misión: transmitir un mensaje de amor a través de la música. Esa enseñanza ha sido muy importante en mi vida. En todo lo que hago procuro actuar con buenas intenciones y con valores, porque creo que eso es lo que realmente aporta a nuestra sociedad.

2.-El legado del padre Óscar debe ser recordado por haber formado no solo grandes voces, sino también grandes personas. Nos enseñó que los valores y la coherencia son la base de todo. Haber sido parte de los Toribianitos es un orgullo y una experiencia que marcó mi vida para siempre.

Omar Arce Espinoza, exToribianito

1. Guardo muchos recuerdos del Padre Oscar Aquino, uno de los recuerdos más bonitos es cuando viajamos a Disney con toda agrupación y él. La enseñanza que siempre nos dió fue la responsabilidad, el respeto por los demás y la solidaridad, lo bonito que es compartir con los demás.

2. Los toribianitos siempre tendrán un recuerdo especial en el corazón de todos los peruanos y en especial en navidad y para mí, formar parte de Los toribianitos fue una experiencia muy bonita y especial en mi vida, y si pudiera retroceder el tiempo, lo haría, porque disfrute mucho ser parte de esta gran historia.

Fuente: elcomercio.pe

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