El Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Sinacti) muestra avances importantes. El número de investigadores registrados en el Renacyt pasó de 3.000 en el 2018 a 14.000 en abril del 2026. La producción científica nacional experimentó un crecimiento sostenido, pasando de 3.600 publicaciones en el 2018 a 11.000 en el 2025. Estos y otros indicadores evidencian una fase de expansión traducida en un mayor desarrollo y madurez del ecosistema de ciencia, tecnología e innovación (CTI).
Pero persisten brechas estructurales que condicionan el impacto de estos resultados. El gasto en I+D+i se sitúa en torno al 0,18% del PBI, lo que limita la capacidad del país para generar mejores resultados, con base en la CTI, para impulsar el desarrollo y la competitividad. El Sinacti requiere de mayores recursos para seguir mejorando la calidad e impacto de la producción científica, fomentar la transferencia tecnológica, promover la innovación en sectores productivos estratégicos, fortalecer la CTI en regiones y articularnos a grupos y redes de investigación internacionales. Para ello, es fundamental la formación, retención y atracción del capital humano.
El Concytec convocó en el 2023 un concurso orientado a fortalecer programas de doctorado en áreas estratégicas para el país. Por ello, entre el 2024 y 2027 se desarrollan programas de doctorado en ciencias biológicas y ciencias de la salud en la UNMSM, en ciencias con mención en física y química en la UNI, ciencias ambientales y nutrición en la UNALM, ingeniería agroindustrial en la UNS y ciencias para el desarrollo sostenible en la UNTRM; en estos ocho programas se forman 304 futuros doctores cuyos trabajos de investigación buscan soluciones a los problemas de 15 regiones del país.
Así, del 20 al 22 de mayo 2026, Concytec convocó a la comunidad científica nacional al I Congreso Internacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, Perú Investiga 2026. Este se desarrolló en el Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú, congregando diariamente a 500 asistentes, de 16 regiones, y a más de 24.000 espectadores virtuales conectados en vivo.
El programa incluyó conferencias magistrales, charlas plenarias, exposiciones orales, pósteres y la exposición de tecnologías vinculadas a la biodiversidad, transición energética, tecnologías ambientales, salud pública y seguridad alimentaria. Es decir, áreas estrechamente relacionadas con los grandes desafíos del Perú: el aprovechamiento sostenible de biodiversidad terrestre y marina, la respuesta a los efectos del cambio climático, la seguridad alimentaria, la mejora de la salud de la población y el desarrollo de capacidades tecnológicas para resolver problemas concretos local, regional, sectorial y nacional.
Esta primera edición de Perú Investiga evidenció que contamos con una comunidad científica activa y dispuesta a contribuir con soluciones a los desafíos del país y que para ello necesitamos redes, cooperación internacional, articulación con las empresas de los diversos sectores productivos, diálogo con el Estado y conexión con regiones. En coherencia con este enfoque, el congreso incluyó reuniones de matchmaking académico (nacional e internacional) y de academia–empresa; actividades que representan un paso concreto hacia una forma distinta de hacer CTI. Participaron 13 universidades de Brasil, Colombia, México, Francia, Reino Unido, Japón y Chile, 15 empresas de sectores estratégicos y 63 representantes investigadores, gestores tecnológicos y universidades peruanas, que generaron más de 150 reuniones de articulación.
En un contexto donde la riqueza de las naciones ya no se mide únicamente por sus recursos naturales o capacidad productiva, sino también por el conocimiento que generan, articulan y transforman en innovación, esta iniciativa del Concytec nace para responder a una necesidad estructural del país: fortalecer la articulación efectiva entre los actores del ecosistema de CTI y acelerar transferencia de conocimiento, tecnología e innovaciones para agregar valor al sector productivo, impactando en la calidad de vida de los peruanos.
Este esfuerzo no debe quedar como un hito aislado; es necesario que todo el Sinacti replique esta iniciativa a nivel nacional. Los gobiernos regionales y locales, las universidades, las empresas y la sociedad civil están llamados a seguir la ruta trazada por Perú Investiga 2026. Solo así, con el impulso real de la ciencia, la tecnología y la innovación podremos lograr el desarrollo que el país añora.
Fuente: elcomercio.pe