Un sismo de magnitud 5.1 registrado la madrugada del 19 de julio en la región Junín provocó el colapso de la Cruz de Cani, un monumento religioso con más de cuatro siglos de antigüedad ubicado en el distrito de Chongos Bajo, provincia de Chupaca. La estructura era considerada uno de los principales símbolos históricos y de devoción del Valle del Mantaro.
Tras el movimiento telúrico, vecinos confirmaron la caída de la cruz de piedra, cuyas piezas quedaron dispersas en la plaza principal del distrito. Hasta el momento, el Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) informó 5 fallecidos, más de 300 heridos y daños estructurales en viviendas construidas, en su mayoría, de material noble. Los damnificados solicitan ayuda de las autoridades para sobrellevar este mal momento.
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¿Qué ocurrió con la Cruz de Cani tras el sismo de magnitud 5.1 registrado en Junín?
El derrumbe ocurrió poco después del temblor que tuvo como epicentro la provincia de Chupaca. Habitantes de Chongos Bajo acudieron al lugar para verificar lo ocurrido y encontraron la histórica estructura completamente colapsada sobre el piso de la plaza principal, generando preocupación entre la población.
Las fotografías compartidas por vecinos y medios locales muestran los restos de la cruz de piedra, que durante siglos permaneció en pie como uno de los elementos más representativos del distrito. Hasta el cierre de la información, no se había reportado una intervención oficial relacionada con la evaluación de los daños en el monumento, mientras que en redes sociales continuaban circulando imágenes del estado en el que quedó la estructura tras el sismo.
La historia del monumento religioso que durante más de cuatro siglos marcó la vida cultural del Valle del Mantaro
La Santísima Cruz de Cani, también conocida como Cruz de Cani, fue levantada por misioneros dominicos entre finales del siglo XVI e inicios del siglo XVII. Tallada en piedra, la estructura destacaba por sus relieves religiosos y por representar una expresión del encuentro entre las tradiciones andinas y el cristianismo durante la época colonial.
Además de su valor patrimonial, el monumento era un punto de referencia para las celebraciones religiosas del Valle del Mantaro. Cada año recibía a peregrinos procedentes de Huancayo y otras localidades que participaban en procesiones y festividades. Su permanencia durante más de 400 años la convirtió en una de las piezas históricas más antiguas de la región, por lo que su colapso representa la pérdida de uno de los principales referentes culturales y religiosos de Chongos Bajo.
Fuente: larepublica.pe