Trump apunta al corazón petrolero de Irán: ¿qué tan viable es tomar la isla de Kharg?

Donald Trump moderó el tono de sus amenazas contra Irán el jueves 11, luego de haber asegurado que Estados Unidos lanzaría un gran ataque sobre el país y que, en un futuro “no muy lejano”, podría tomar el control de Kharg, una pequeña isla por donde pasa cerca del 90% de las exportaciones petroleras iraníes. Aunque en las últimas horas ambas partes han dado señales de una posible reanudación de las negociaciones, las declaraciones del mandatario estadounidense volvieron a poner sobre la mesa una pregunta clave: ¿qué tan importante es Kharg para Irán y qué tan viable sería una operación militar para neutralizarla o tomarla?

Ubicada en el Golfo Pérsico, frente a la costa iraní, Kharg es considerada el corazón de la industria petrolera del país islámico. La isla alberga la principal terminal de exportación de crudo de Irán y constituye uno de los activos estratégicos más importantes para la economía de la República Islámica.

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Su importancia radica en que buena parte de la costa iraní es demasiado poco profunda para permitir el atraque de grandes petroleros. Debido a ello, Kharg se ha convertido en la principal puerta de salida del petróleo iraní hacia los mercados internacionales, especialmente los asiáticos.

La isla ya ha ocupado un lugar central en conflictos anteriores. Durante la llamada “guerra de los petroleros”, una fase de la guerra entre Irán e Irak en la década de 1980, fue atacada en repetidas ocasiones debido a su importancia para las exportaciones energéticas iraníes.

Obviamente afectaría muchísimo la economía de Irán porque ellos dependen de la producción de esa isla”, señala a El Comercio el internacionalista Francisco Belaunde acerca de la posibilidad de una invasión. Sin embargo, advierte que incluso un golpe de esa magnitud no necesariamente implicaría la caída del régimen de los ayatolás.

Según explica, gobiernos autoritarios como el iraní suelen recurrir a mecanismos de control y represión para mantenerse en el poder aun en contextos de profunda crisis económica.

Imagen de la isla de Kharg en el 2009. (Dominio público).

Podría ayudar a que el régimen caiga, pero no es una garantía”, sostiene.

Para el especialista, la pérdida de Kharg podría reducir significativamente los ingresos del Estado iraní y limitar su capacidad de financiamiento, pero eso no significa necesariamente que el régimen pierda el control político del país.

Ellos aunque estén en una ruina económica siempre van a intentar mantenerse en el poder mediante la represión”, explica Belaunde, quien compara la situación con otros regímenes autoritarios que lograron sobrevivir durante años pese a atravesar profundas crisis internas, como el de Siria o Cuba.

Más allá de la importancia económica de Kharg, la principal incógnita es si Estados Unidos realmente estaría en condiciones de ocuparla.

Una operación de ese tipo implica soldados en tierra”, explica. Y ello supone asumir un riesgo que Trump había prometido evitar durante su campaña.

La cercanía de la isla con la costa iraní —apenas unos 33 kilómetros— facilitaría además una respuesta militar de Teherán mediante misiles, drones u otros sistemas defensivos.

El experto considera que Washington podría eventualmente ejecutar una operación para tomar la isla, pero advierte que tendría un costo humano significativo.

Va a haber resistencia y van a morir soldados norteamericanos en el operativo, eso es prácticamente seguro”, afirma.

Belaunde también descarta la comparación planteada por Trump entre una hipotética invasión de la isla y la captura de Nicolás Maduro en Venezuela.

No es lo mismo hacer un operativo para sacar a una persona y llevársela que invadir un lugar e instalarse ahí. Son operativos totalmente distintos”, subraya.

A diferencia de una operación puntual, añade el especialista, controlar Kharg supondría mantener una presencia militar permanente en una zona extremadamente sensible y bajo amenaza constante de ataques iraníes.

El gobierno de Joe Biden anunció el despliegue para apoyar a Israel ante las posibles amenazas de misiles de Irán.

Para el internacionalista, una incursión de este tipo también podría traer consecuencias políticas para la Casa Blanca.

La guerra ya ha contribuido a erosionar la popularidad de Trump y una escalada militar podría profundizar ese desgaste, especialmente ante el aumento de los precios de la energía y la proximidad de las elecciones de medio término.

Además, el conflicto ha vuelto a poner el foco sobre el estrecho de Ormuz, el paso marítimo por donde circula una parte significativa del petróleo comercializado en el mundo. Irán ha utilizado históricamente su capacidad para amenazar esa ruta como una de sus principales cartas de presión frente a Occidente.

En paralelo, las conversaciones entre Washington y Teherán continúan rodeadas de incertidumbre. Aunque Trump ha insistido en varias ocasiones en que un acuerdo estaría cerca, Irán ha desmentido públicamente esos anuncios.

Embarcaciones navegando en la playa de Suru, en Bandar Abbas, a lo largo del estrecho de Ormuz. (AMIRHOSSEIN KHORGOOEI / ISNA / AFP)

Irán siente que está en una mejor posición que Estados Unidos”, sostiene Belaunde.

A su juicio, Teherán percibe que Trump necesita con urgencia una salida diplomática para frenar el impacto económico y político del conflicto, mientras que el régimen iraní considera que todavía puede resistir. Esa situación ha generado un punto muerto.

Trump está en un impase y no sabe cómo salir”, afirma el especialista.

Ceder demasiado ante las exigencias iraníes podría ser interpretado como una derrota política, pero prolongar el conflicto también amenaza con incrementar los costos para Washington.

Por ahora, concluye, ninguno de los dos escenarios parece ofrecer una salida sencilla.

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Fuente: elcomercio.pe

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