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Desde que se descubrió el primer exoplaneta en la década de 1990, los astrónomos confirmaron la existencia de más de 6.000 planetas fuera del sistema solar; sin embargo, hasta ahora no han logrado confirmar una sola exoluna, es decir, una luna que orbite un planeta ubicado en otro sistema estelar. Ahora, un nuevo hallazgo podría acercarlos a ese objetivo, aunque también plantea nuevas preguntas sobre cómo se clasifican los cuerpos celestes.
El descubrimiento ocurrió en el sistema estelar CD-35 2722, situado a unos 73 años luz de la Tierra. Allí, un equipo de investigadores que utilizó el Very Large Telescope (VLT) encontró un objeto que orbita una enana marrón, un tipo de astro conocido como “estrella fallida” porque no logró acumular suficiente masa para iniciar las reacciones nucleares que caracterizan a las estrellas.
El objeto presenta características similares a las de una luna, pero, a diferencia de las lunas del sistema solar, no gira alrededor de un planeta, sino de una enana marrón (cuerpo celeste intermedio entre un planeta gigante y una estrella pequeña, que no tiene la masa suficiente para iniciar la fusión nuclear continua).
Esa particularidad hace que los científicos no puedan clasificarlo con certeza como una exoluna o como un planeta.

Los científicos explican por qué este hallazgo es tan inusual
El líder del estudio, Kevin Hoy, de la Universidad Diego Portales y del Millennium Nucleus of Young Exoplanets and their Moons (YEMS), explicó: “Este sistema es algo difícil de definir utilizando términos basados en el sistema solar como ‘planeta’ y ‘luna’. El exosatélite es claramente lo suficientemente masivo como para ser un planeta, pero no orbita una estrella, aunque sí orbita un objeto que, a su vez, gira alrededor de una estrella.”
“Ser el tercer cuerpo de este sistema nos hace querer llamarlo una luna, aunque no se parezca en nada a las pequeñas lunas rocosas que existen en nuestro sistema solar”, agregó el investigador.
Un exosatélite que abre nuevas preguntas
Los investigadores explican que, por ahora, no pueden afirmar de manera definitiva que el objeto sea una exoluna, ya que primero sería necesario establecer una definición más precisa de qué se considera una luna fuera del sistema solar.
La integrante del equipo Alice Zurlo, también de la Universidad Diego Portales, señaló: “El satélite que presentamos es un enorme cuerpo gaseoso que orbita un compañero de gran masa, el cual, a su vez, tiene varias veces la masa de Júpiter. En el sistema solar existe una clara diferencia entre los planetas y el Sol, por lo que definir qué es una luna resulta sencillo. En el sistema CD-35 2722, donde se difuminan los límites entre estrellas, planetas y lunas, todo se vuelve mucho más complicado de describir.”

El hallazgo podría impulsar la búsqueda de nuevas exolunas
Aunque su clasificación sigue abierta, los científicos consideran que se trata del primer exosatélite detectado con estas características.
El equipo espera que el Extremely Large Telescope (ELT), actualmente en construcción en Chile, permita descubrir más objetos similares en los próximos años y ayude a comprender mejor cómo se forman los sistemas planetarios más extraños del universo.
Los resultados de la investigación fueron publicados el 22 de julio en la revista científica Nature.
Fuente: elcomercio.pe