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Siempre hay algo desconcertante en la idea de que los Rolling Stones sigan activos, vivos y rodando. El 10 de julio publicaron “Foreign Tongues”, su nuevo álbum de estudio, una confirmación de que las leyendas británicas atraviesan una inesperada primavera creativa que parecería incompatible con músicos tan veteranos y, en más de un sentido, sobrevivientes. Basta un dato para ponerlo en perspectiva: el más joven de sus integrantes oficiales, el guitarrista Ron Wood, tiene 79 años. Y, sin embargo, Mick Jagger y Keith Richards, ambos octogenarios, parecen haber redescubierto en esta etapa de sus vidas que la única forma de comunicarse que realmente les funciona es sentarse a componer canciones.
Es una relación que nunca fue armoniosa. La leyenda dice que su propia génesis creativa nació cuando su mánager Andrew Loog Oldham los encerró físicamente en una habitación y no los dejó salir hasta que trajeran una canción bajo el brazo. Más de sesenta años después, Jagger y Richards siguen siendo igual de reactivos y combustibles cuando se acercan. La fricción nunca dejó de ser parte del método.

La edad es solo un número
El regreso comenzó, en realidad, en 2023 con “Hackney Diamonds”, el primer álbum de estudio de los Stones con material inédito en 18 años. Supuso también el inicio de la colaboración de la banda con el joven productor Andrew Watt, un “chiquillo” de apenas 34 años que parece haberse especializado en rodearse de leyendas vivas del rock. Además de Sus Satánicas Majestades, Watt ha colaborado con Ozzy Osbourne, Elton John y Paul McCartney en el celebrado “The Boys of Dungeon Lane” (2026). Con los Rolling Stones, su aporte ha sido decisivo al conseguir que sus dos últimos discos suenen con una frescura y una vitalidad impropias de una banda octogenaria.
“Foreign Tongues” se grabó en Metropolis Studios de Londres en apenas un mes de trabajo continuo, con Andrew Watt empeñado en registrar a la banda a la vieja usanza. “Este disco se grabó todo en vivo, todos juntos en el estudio, con los músicos mirándose a la cara”, explicó el productor a la revista “Premier Guitar”. El resultado es un sonido crudo y espontáneo, en el que las guitarras de Keith Richards y Ron Wood reaccionan una a la otra en tiempo real, transmitiendo la sensación de tener a los Rolling Stones tocando en la sala de tu casa.
El álbum abre con “Rough and Twisted”, un blues áspero y arrastrado que reafirma la eterna devoción de los Stones por Muddy Waters. Le sigue el sencillo “In the Stars”, construido sobre un riff musculoso de Keith Richards, mientras Mick Jagger desgarra los versos antes de desembocar en un estribillo con aroma soul. Y para quienes aún extrañan a Charlie Watts, el histórico baterista de la banda, hay un regalo escondido: “Hit Me in the Head”, un rock directo, casi punk, registrado por Watts antes de su muerte.
Otras sorpresas: Jagger redescubriendo el canto en falsete en “Jealous Lover”, al estilo de un clásico como “Fool to Cry”; Robert Smith, de The Cure, aportando guitarra en “Divine Intervention” y sintetizadores y coros en “Never Wanna Lose You”; el bajo de Paul McCartney en “Covered in You”; y una versión de “You Know I’m No Good” de Amy Winehouse. Pero lo que más llama la atención es el tono airado de Jagger en varios temas. El cantante aprovecha su tribuna para fustigar la deriva autocrática del mundo actual e incluso menciona a Elon Musk en “Mr. Charm”.
El costado más melancólico del disco aparece en “Ringing Hollow”, una carta de amor y desencanto hacia Estados Unidos, el país que Jagger y Richards idealizaron de adolescentes escuchando blues por la radio. “La Estatua de la Libertad no luce tan bien cuando su vestido tiene un desgarro”, canta el músico británico. Consultado hace poco por “The New York Times” sobre el contraste entre su manera de entender el escenario y la de Bruce Springsteen, célebre por los encendidos discursos políticos que viene pronunciando en sus conciertos, el líder de los Stones fue tajante: “No quiero dar sermones”. No le hace falta. En “Foreign Tongues” las canciones se encargan de hacerlo por él. //
Fuente: elcomercio.pe